Quién nos iba a decir hace unos años que en 2016 íbamos a estar publicando tantas noticias sobre personajes LGTB en los taquillazos veraniegos del momento. Si hace unos días saltaba la noticia de que Hikaru Sulu, de Star Trek (cuya nueva película está a puntito de estrenarse), ahora es gay y tiene marido e hija; es en otro blockbuster bastante más esperado en el que hay un personaje lésbico. O casi.
Sí, Las Cazafantasmas. Porque ahora son LAS, no LOS. Y si eso te parece mal, coge un cohete y lárgate del planeta. Estamos en el siglo XXI por el amor de Dios, y tu adorada película de los ochenta con los cuatro hombres y sus pistolas láser va a estar ahí siempre para que la goces. Copón bendito.
La nueva película de las Cazafantasmas, dirigida por Paul Feig, recibió hostias por todas partes antes siquiera de que se viera el primer trailer por haber cambiado el sexo de los protagonistas. Porque ¡a dónde vamos a parar si las películas las protagonizan mujeres! Y cuando salieron los trailers la cosa fue aún peor y el motivo era exactamente el mismo. Pues si lo del machismo fue para darle a medio mundo de comer aparte, lo de que una de las personajes sea además lesbiana podía haber sido directamente el armagedón.
Resulta que entre las cuatro protagonistas hay un personaje, Jillian Holtzmann (interpretado por la actriz lesbiana Kate McKinnon), que por lo visto se pasa toda la película lanzándole miraditas y tratando de ligar con una de sus compañeras, Erin Gilbert (Kristen Wiig).
Entre eso y el look del personaje, muchos son los que dan por hecho que Holtzmann (el personaje) es lesbiana y por eso una periodista de The Daily Beast, que ha entrevistado al director y guionista de la película, ha tenido que preguntárselo directamente. Y la respuesta es bastante clara: Es lesbiana, pero Sony no quería que quedara demasiado claro en una película familiar. Ésta es la transcripción de la entrevista:
Le pregunto a Feig: «¿Holtzmann es lesbiana?» Él hace una pausa, sonriendo. «¿Tú qué crees?» Me gustaría pensar que sí, respondo. Él asiente silenciosamente haciendo una mueca. «Odio ser tímido sobre esto» dice «pero cuando tratas con los estudios y ese tipo de cosas…» Se encoge como pidiendo perdón. «Ya sabes, Kate es quien es y me encanta la relación entre los personajes de Kate y Melissa. Creo que es una relación muy interesante, muy cercana. Si conoces un poco a Kate sabes que es una especie de bestia pansexual de la que todo el que está a su alrededor se acaba enamorando y ella es muy cariñosa con todo el que le rodea. Quería que eso apareciera en el personaje. Yo no estaba en plan: ‘Ahora deberías guiñarles un ojo’ ¡Eso eran cosas que salían de Kate! Por eso conectas con los personajes. Están interpretando versiones de ellas mismas. Eso es lo que hace que un actor de comedia sea fantástico, que su personalidad aparezca. Por eso es terrible cuando un escritor-director dice ‘¡Cíñete al guión!’ ¿Para qué contratas a personas que tienen una personalidad tan tremenda si luego les cortas las alas?»
No hace mucho una revista eligió a Paul Feig como una de las personas más elegantes (por su forma de vestir) de Hollywood, y por lo visto podrían decir lo mismo sobre la forma en que responde a las preguntas. Parece que sí, que la idea del personaje es que sea lesbiana o bisexual o pansexual o lo que sea; pero al estudio que pagaba la película (que ha costado casi 150 millones de dólares) no le hacía demasiada gracia tener que luchar contra la LGTBfobia con una cinta que ya bastante tenía con pelear contra el machismo.
Quién sabe, tal vez en la más que probable secuela Feig convenza a los productores para dar un paso más y dejarse de milongas.
Por cierto, en la misma entrevista Feig tiene un mensaje para los misóginos machistas que dicen que no irán a ver al película porque está protagonizada por mujeres:
Tiene mucha gracia. Toda la rabia y las tonterías y que durante dos años nos hayan estado gritando hombres de mediana edad cuyo nueva cosa favorita es ‘Bueno, ¡mi mujer también dice que es horrible! En plan, ‘¿Ves? Tengo razón’. Te olvidas de que hay también toda una nueva generación para la que estamos intentando hacer esto. ¿Por qué no pueden esos niños y esas niñas tener estas nuevas heroínas? (…) Estábamos en mitad de la producción y nos estaban dando por todas partes intentando hacer esta película divertida y me enviaron una foto de internet de un tío que le había hecho a su hija un traje con las rayas naranjas y el pack de protones. Esa niña pequeña, de aspecto feroz. Me eché a llorar. Por eso lo estamos haciendo. ¡No para todos esos tíos!
Puedes (y debes) leer la entrevista completa en The Daily Beast.












