Hay muchos largometrajes sobre el auge y caída de un mito, pero este de Stephen Frears es realmente notable y muy, muy del siglo XXI.
The Program trata sobre la ascensión a los cielos del ciclismo y la caída en el abismo del olvido y el desprecio de Lance Armstrong, el famoso ciclista estadounidense que ganó siete Tour de France seguidos durante los años 1999-2005 sin despeinarse (siempre llevaba el pelo casi al cero). Fue célebre por ello pero más aún cuando se descubrió que se había puesto hasta el culo-culo de drogaina y le quitaron los siete títulos.

Stephen Frears, uno de los grandes directores del cine británico de final de siglo, despuntó en los ochenta con películas tan notables como las polémicas Mi hermosa lavandería, Ábrete de orejas y, sobre todo, Las amistades peligrosas. Luego su estela fue decayendo hasta recuperarse, ya en el siglo XXI, con alguna peli aislada como Alta Fidelidad o La Reina. Últimamente cambió de registro con Philomena, filme sobre una madre que busca a un hijo que le quitaron unos curas treinta años atrás, y ahora vuelve a dar una vuelta de tuerca con esta estupenda The Program. Si bien perdida su garra ácida de antaño, se ha convertido en un director certero, preciso, justo, que va directo al tema sin moralina y sin hostias.

Así, apenas sin adentrarse en la vida personal de Lance o la de los otros protagonistas (y no deteniéndose tampoco demasiado en el episodio de la lucha de Lance contra el cáncer de testículo), Frears da un puñetazo en el hocico mostrando, con aguda y acerada mirada de documentalista, los avatares del gran engaño del que fuera mejor ciclista de todos los tiempos. La cámara vuela, se pega a Armstrong, planea sobre el pelotón ciclista, se mete tras los entresijos del gran negocio del dopaje y no ahorra imágenes crudas como las de los ciclistas chutándose a tope con la COPE dopamina en vena o quitándose y poniéndose sangre como el que se cambia de camisa. Tremendo.

Frears no juzga ni toma partido, simplemente muestra lo que hubo sin artificio ni lecturas subjetivas. Esto fue así y te lo enseña tal y como sucedió y, al término del filme, uno no puede sino sentir cierta pena por Lance y su confesión final en … ¡el programa de Oprah Winfrey!

Destacar la labor del actor Ben Foster (X-Men, El proyecto Laramie, The Punisher), que no es que interprete a Lance Armstrong, es que es el mismo ciclista. Sus parecidos físicos son asombrosos y también hasta sus voces, movimientos, formas de comportarse. Realmente, uno parece estar viendo al que fuera astro del ciclismo profesional.

Además, The Program cuenta con las interpretaciones de Dustin Hoffman en un pequeño papel, de ese otro gran actor francés que es Denis Ménochet (Malditos Bastardos) o la curiosidad de la aparición del personaje de nuestro Alberto Contador interpretado por Lucien Guignard.
FICHA:
The Program (Reino Unido, Francia. 2015).
Director: Stephen Frears.
Intérpretes: Ben Foster, Chris O’Dowd, Guillaume Canet Jesse Plemo, Lee Pace, Denis Ménochet, Dustin Hoffman.









