Esta estupenda (en su mayor parte) película dirigida por Yann Gozlan mezcla, con admirable soltura, tanto el cine de Hitchcock de los años cincuenta como las novelas de la época de Patricia Highsmith; pasando por las películas de crímenes o detectives que protagonizara Alain Delon en los años sesenta como A pleno sol (René Clément, 1960) o El silencio de un hombre (Le samouraï, Jean Pierre Melville, 1967).

¿El «hombre perfecto» es un tipo narizotas y con cara de pánfilo?
Mathieu es un joven escritor francés fracasado y sin talento que trabaja como mozo de almacén en una empresa de mudanzas de París. Un día, mientras desaloja la casa de un anciano difunto, descubre entre sus cosas un diario sobre sus recuerdos en la Guerra de Argelia en los años cincuenta. Mathieu pasa el diario al ordenador, lo firma como suyo y lo publica. El libro es un gran éxito y Mathieu obtiene fama, dinero e incluso conoce a una joven de la alta sociedad (la bellísima Ana Girardot), con la que se promete; pero pronto las costuras de su apropiación indebida empiezan a salir a la luz y comienzan a pasar cosas.
«Mathieu, ¿me traes un tartufo de kiwi relleno de nata con «toppings» de chocolate negro? Gracias. Ah, y pasa la aspiradora luego«
Hilvanada en base a un excelente guión, El hombre perfecto vuela a gran altura hasta que, en el último tercio, aparecen no pocas digresiones, subtramas inverosímiles y escenas fuera de tono. Simplemente, es imposible que el personaje haga lo que hace de esa manera tan chapucera y con ese resultado. Un final excesivamente chabacano y como filmado a toda prisa (y poco creíble) da al traste con un largometraje que, hasta ese momento, tenía una calidad irreprochable y uno se sentía entusiasta en la butaca como cuando ve una película buena de verdad.

El amor no sabe de clases sociales (mientras cada uno esté en su sitio, claro)
Las correctas interpretaciones de Pierre Niney (Yves Saint Laurent, Altamira) y la ya citada Ana Girardot (Escobar, La próxima vez apuntaré al corazón) se realzan gracias al buen trabajo de actores que ha hecho el director, Yann Gozlan, pues el actor y la actriz son muy guapos pero puntín inexpresivos y muchas veces corren el riesgo de parecer bellas estatuas de cera, riesgo que evita la labor del director.
FICHA:
Un homme ideal (Francia, 2015).
Dirigida por Yann Gozlan.
Con Pierre Niney y Ana Girardot.









