El Festival de Eurovisión está más vivo que nunca, y no te digo esto porque empiece ya mañana con la primera semifinal. Este año la UER ha decidido tirar la casa por la ventana y ha presentado varias novedades que modernizan el Festival y lo vuelven aún más internacional. Sí, porque un festival en el que participan casi 50 naciones aún puede ser más internacional.
No sólo el sistema de votos ha cambiado, para hacer que todo sea más emocionante (se supone), sino que este año la final del ESC se verá en Estados Unidos. La cadena Logo ha firmado un contrato con la UER para retransmitir la final de Eurovisión por primera vez en la historia del festival. Y seguramente con la intención de que el invento sea más atractivo para la audiencia norteamericana, acaban de anunciar que (de nuevo) por primera vez en la historia del festival habrá una actuación durante la gran final por parte de un artista de un país que no compite ni ha competido ni (por ahora) competirá.
Justin Timberlake estrenará en directo su nuevo single, Can’t Stop The Feeling, durante el entreacto de la Gran Final (ese trozo que hay entre las actuaciones y las votaciones para que envíes los SMS). Sven Stojanovic, el producutor de la gala, que es una oportunidad fantástica y que además el hecho de que los escritores y productores de la canción sean los suecos Max Martin y Shellback lo hace «extra especial».
¿Es éste el primer paso para que Estados Unidos acabe participando en el festival? ¿Llegaremos a ver cómo Eurovisión se convierte en Mundovisión? Pues teniendo en cuenta que el festival este año se retransmite en China, Nueva Zelanda y Kazajistán… no nos sorprendería.
Recuerda que este año podrás vivir el festival como nunca antes ¡porque lo retransmitimos nosotros! Si estás en Barcelona te invitamos a venir a la retransmisión en directo que haremos junto a los chicos de El After para MetroFM desde el Ground Bar del Hotel Axel.











