El slasher ese ese subgénero del cine de terror que suele contar como un señor psicópata armado con un cuchillo o algo similar asesina a gente, empezando normalmente por rubias tetonas de senos turgentes. Pero ¿qué pasa si sustituimos a las víctimas por hombres homosexuales en un intento de exploitation realmente malo? Pues que sale una cosa como Hellbent.
La acción de la película se situa en el paraíso marica de West Hollywood en la noche de Halloween: Eddie, Joey, Tobey y Chaz son amigos y deciden salir a follar como locas pasárselo bien , pero no esperan que un desconocido disfrazado de demonio les persiga con una hoz en la mano…

El filme es delirante, espantoso e involuntariamente cómico, porque lo alucinante de este despropósito es que está rodado pensando que hacían una buena película. En su lugar tenemos escenas sin sentido, diálogos absurdos, una trama ridícula y encima, poca carne para mirar. Realizada sin apenas dinero, Hellbent es simplemente un divertimento para ver en casa con amiguetes con muchas ganas de juerga. Te dejamos el trailer por si quieres echarle un vistazo:










