Ayer se estrenó en la web de RTVE el videoclip oficial del Say yay! y nos han quedado claras dos cosas. La primera es que han decidido que el baile de los piececitos que nos dejó a todos ojipláticos en la preselección de TVE (y mira que esa noche hubo cosas de sobra para dejarnos ojipláticos) sea la marca más reconocible de la cantante. Y la segunda es que ya vamos por la CUARTA versión de la canción, y aún faltan 2 meses largos para el festival.

Lo de los pies pues mira, puede tener su gracia y aunque a lo mejor no es en lo que nos habríamos centrado para vender y promocionar la canción por Europa al menos puede ser algo de lo que el continente hable. Para bien, esperamos. Aunque conociendo a TVE son capaces de hacer que en el escenario de Estocolmo los del coro vayan metidos dentro de dos zapatillas que bailan, pedirle al de realización que sólo enfoque los pies, que en las pantallas se vea un tutorial de la «coreografía» y que le cambien el nombre a la canción por algo sutil como «THE ONE WITH THE DANCING FEET PLEASE WE NEED TO WIN AT SOME MOMENT, PLEASE. PLEASE.» Porque TVE es así de elegante.
Lo de los retoques en la producción de la canción también nos parece bien si lo dejamos ya así tal cual está. No hace falta más. Ya hemos pasado por una versión en spanglish a una versión sólo en inglés, a una retocada que interpretó en Ucrania y ahora se han añadido MÁS retoques en las partes más tranquilas de la canción para darle un poco más de presencia a la música y más impacto al subidón. Aunque eso no disimula el hecho de que por muy maravilloso que sea el puente (que lo es) la canción no tiene estribillo.

Sobre el videoclip pues nos parece muy bien y da una imagen bastante decente de la candidatura. Mucha variedad tanto en las localizaciones como en los bailarines y un look más que apropiado para una canción de 2016. Esto parece una obviedad pero, de nuevo, todos conocemos a TVE.

Así que todo bien peeeeeeeero… el pelo.

Las casas de apuestas dicen que Barei va a terminar aún peor que Remedios Amaya, pero aún hay tiempo de darle bombo a la canción y las apuestas no siempre aciertan. Además el cambio en el sistema de votos del Festival puede darnos una sorpresa.
No, no quiero decir que vayamos a ganar. Pero al menos este año la apuesta tiene una esencia más original de la que ha tenido en los últimos festivales.
Así que no nos queda otra. Say yay!, maricón.
Ya que estamos, después de ver lo guay que fue la actuación de Barei en la preselección de Ucrania sólo tenemos una cosa que pedir: que haga lo que le salga de los pies pero QUE NO GRITE.










