Que Mónica Naranjo es una artistaza y la mejor vocalista de este país es indiscutible. Que es rara como ella sola, también. Y es que tras tantos años esperando su famosa ópera rock y tras escuchar los dos primeros singles, sólo podemos decir dos cosas: O nosotras somos tontas y no entendemos nada o la Naranjo está para que la encierren. Y la verdad, nos inclinamos por esta última opción. Y conste que somos fans. Mucho.

Anoche, a las doce en punto, se daba a conocer al mundo homosexual Fin, el segundo single de ese supuesto espectacular y rompedor disco llamado Lubna. Y claro, quieres saber qué nos ha parecido. Pues mira… Una mezcla entre Gisela + Malú + El Príncipe de Egipto. Y es que parece que la de Figueres ha cambiado los excesos de Jamás por una melodía más comedida, que recuerda mucho a su dúo con Cómplices, y que bien podría servir como banda sonora a una película de dibujos animados. Y de repente nos la hemos imaginado doblando a Dori en la secuela de Buscando a Nemo y nos ha dado un ataque de risa brutal.

A pesar de la ausencia de sus característicos agudos, en Fin encontramos otras marcas de la casa como su pronunciación imposible (como es habitual la letra no se entiende en varias ocasiones), su seseo («pequeño esfuerso»), sus ch («tu chanto es eco»), sus maullidos y sus metáforas («latiré a través de ti»), así que como viene siendo habitual la Naranjo ha tenido que salir a explicar de qué va todo esto. ¿Te acuerdas del niño asul? Pues según la Doña «#Fin es la carta de esperanza que deja el niño de #Jamás, que prepara a su madre antes de marchar volando de esta vida.» Y así, una vez más, de forma mágica, una letra de Mónica cobra sentido y llena tu vida. Una pena que no haya videoclip para saber si la acción también se desarrolla en la Toscana.
Eso sí, la producción es demasiado simple. Obviamente, no todos los temas iban a sonar como Wagner pero al escuchar Fin nos preguntamos ¿esto es todo? Nena, que con lo que has tardado en sacar el disco, tienes que esforzarte mucho para que nos parezca esa obra maestra que llevas años vendiendo. De todas maneras, la forma que tiene de jugar con su voz en este single es espectacular, como si en cuatro minutos quisiera mostrar todos sus registros conteniéndose muy mucho en los agudos. En definitiva, estamos convencidos de que Fin es a Lubna lo que Idilio a Tarántula. Si todavía no la has oido, ¿a qué estás esperando? Dale al play:









