¿Quién nos iba a decir que la historia de Danny Pintauro -que aún no sabemos quién es- nos iba a dar para algo tan interesante como lo que viene a continuación?
Resulta que Danny ha salido por la tele diciendo que es seropositivo y de repente le ha vuelto la fama que tuvo en los 80 cuando actuaba en la serie ¿Quién es el jefe? y todo el mundo quiere hablar con y de él. Alyssa Milano fue a un programa y se puso a llorar como una Magdalena alabando a Pintauro, por ejemplo. Pero lo bueno del caso Pintauro es que ha puesto sobre la mesa un tema del que nadie habla últimamente: el VIH.

En una entrevista a la revista US Danny explicó cómo se contagió de VIH:
«Lo creas o no, con este tío fui sobre seguro. Usamos condones. Lo contraje de otra manera, fue a través del sexo oral. Cuando juntas todas esas cosas sucias, como un sistema inmunológico comprometido, llevar muchas horas despierto, drogas, sexo duro, todo eso combinado con lesiones en tu boca, fluidos corporales, es así de fácil.«
Y claro, se ha desatado el drama.
No porque haya hablado de sexo duro o de tomar drogas (en la misma entrevista en la que Danny dijo que era seropositivo también admitió que cuando contrajo el VIH estaba batallando contra su adicción al cristal de metanfetamina) sino porque hay quien no se acaba de creer que se contagiara a través del sexo oral y muchos han acusado al actor de haber mentido.
¿Por qué? Porque hay mucho borrico por ahí que aún no se ha enterado de que aunque el riesgo de contagio a través de una mamada es tremendamente bajo, hay circunstancias en las que sí puede ocurrir. Pero mira, el propio Pintauro ha hablado con el pesao de Perez Hilton y lo ha explicado mejor de lo que te lo puedo explicar yo:
«Me cabreé mucho cuando me di cuenta de que había sido a través del sexo oral. ¡Me había portado TAN bien! Sé el momento y la persona exactos y ese día él llevaba condón pero terminó en mi boca. Así que sumé dos y dos y decidí que había sido por el oral. ¿Puedo equivocarme? Por supuesto. Podría haber sido un agujero en el condón (aunque entonces él tendría que haber soltado fluidos corporales en el preservativo para que se filtraran por el agujero, y no lo hizo). Sin entrar en muchos detalles, estoy seguro de que mi garganta estaba bastante perjudicada y cuando su fluído corporal entró en contacto con mi boca… se desató el infierno. Quiero decir, hasta ahora he sido totalmente honesto ¿por qué iba a empezar a mentir? En realidad decir que fue por el oral es contraproducente con el mensaje que intento transmitir sobre las personas usando metanfetaminas y perdiendo sus inhibiciones y no usando el condón. Pero también AÑADE valor a mi argumento de que combinar metanfetaminas con el sexo en cualquier modo, forma o manera incremente las posibilidades de contraer el VIH.
Por múltiples razones: 1) La metanfetamina causa sequedad en la mucosa lo que incrementa el riesgo de rasgado en el tejido… Es decir, el tejido en mi boca estaba muy seco. Pero eso también incluye el otro lado, hay más posibilidades de que el tejido ahí abajo se desgarre así que el sexo a pelo te pone en un riesgo mayor. 2) Hay muchos estudios que demuestran que la metanfetamina aumenta el ratio de replicación del VIH en el cuerpo. La persona con la que yo estaba (que no tomaba antirretrovirales) seguramente tenía una carga viral muy alta aumentada por el hecho de que tomaba metanfetaminas de forma frecuente.
Así que ¿estoy diciendo que alguien que practica sexo oral de forma normal y sin drogas está en un riesgo significativo de contraer el VIH? ¡No! Esa posibilidad es muy baja, casi inexistente. ¿Estoy diciendo que si combinas VIH y metanfetaminas ese riesgo aumenta? Sí, y hay investigaciones que lo demuestran. Así que simpelmente sumé dos y dos.«
Tremendo tocho os lo he traducido y mecanografiado porque es importante que sepáis cuáles son los riesgos a los que os enfrentáis cuando vuestras noches se convierten en fines de semana. Y no me refiero a fines de semana de pasear por el parque e ir al cine, no. Me refiero a esos fines de semana de «sesion-vicio-colocon-party-tema» que tanto os gustan aunque luego no lo reconozcáis. Que todos sabemos que cuando tu perfil de Grindr dice lo de «busco tíos que se cuiden» no te refieres a tener una analítica que haría aplaudir a la Dra. Quinn.
Queridas amigas: tened cuidado. Que sabemos que es muy fácil que un día se te vaya la olla y digas «bueno, no pasa nada«, pero si a esa ida de olla le sumas cosas que no deberías sumarle… pueden venir los sustos.
Jugad seguro.











