La sauna es a la fe marica lo que que el pelo a la cultura bear. Una no se entiende sin la otra. Espacio vital donde generaciones enteras de gays han hecho uso y abuso de rabos, culetes y popper, la sauna tiene entre la comunidad LGTBQWERTY una dimensión casi mítica que a nadie deja indiferente (todo lo contrario que las últimas canciones de Marta Sánchez).
Podríamos dividir a la población homosexual entre los pro-sauna y los anti-sauna. Y aquí entra la superioridad ética o moral de aquellos maricones que se consideran superiores por el mero hecho de no caer en el zorrerío la promiscuidad saunera, en contraposición a quienes se sienten muy libres de gozar del morboso mundo de esos locales.
¿Por qué te contamos todo esto? Pues para presentarte el estreno del nuevo videoclip de John Grant donde se utiliza como escenario una sauna la mar de sugerente.
Al final todo arde. Como la leña
Disappointing, la canción que ilustra la labor audiovisual que el director David Wilson ha hecho para Grant, pertenece al que será su próximo lanzamiento musical: Grey Tickles, Black Pressure, y suena así de bien al ritmo erótico de muchas de sus imágenes.
«Desde el principio tuve clara la visión de John rodeado de hombres en una sauna y asaltado por tentaciones y otras distracciones viriles para romper una relación monógama.», dice Wilson acerca de la concepción del video clip.
El difícilmente clasificable John Grant nos ofrece un festín de sonidos electro-pop en medio de una cadencia visual calentorra insinuante en la que tiene un cameo Andy Butler, el lider de Hercules and Loves Affair . Y aunque el propósito del tema no sea ensalzar el cancaneo de sauna, aplaudimos la manera tan natural y al tiempo cachondona con la que se ha reflejado en su videoclip el ambiente vicioso de testosterona ardiente de un local así.
A quienes integran el sector sarasa que arruga la nariz ante la simple mención de la palabra sauna, decirles que no pretendemos convertirlos aquí en asiduos al guarreo a la misma. Sólo diremos que resulta bastante obtuso juzgar al prójimo por acudir a los actos sauneros. A fin de cuentas, en tales lugares hay diversión entre amigos…
….romances irrefrenables…
…y, claro está, sexo multidisciplinar…
…O sea, lo mismo que les mueve a esos celosos guardianes de las apariencias del «buen gay»…Entonces, ¿por qué dar tanta importancia al espacio? El lugar de tus acciones no las hace ni mejores ni peores.
Fuente | Out












