
A veces los teenagers nos sorprenden con un agradable crecimiento corporal. Y es que Daniel Radcliffe (si, el Harry Potter de toda la vida), a sus 23 años, está más potente que nunca. Hay que ver la grima el poco morbo que nos daba con las gafas y la capa de mago y lo bien que ahora le están sentando los años. El actor es portada este mes de la revista abiertamente marica OUT, en la que hace un repaso a su trayectoria profesional y habla de próximos proyectos en la gran pantalla. Este chico no para… y lo que nos gusta a nosotros que no pare, no pare y no pare de madurar así de bien.
Elegante, con un buen corte de pelo, unas patillas muy acariciables y un oufit en blanco angelical (que no puro y virgen, que el chico está ya más que rodado…), consigue acallar a más de uno que no le auguraba mucho futuro más allá de la multimillonaria saga Harry Potter. Y es que últimamente incluso se cuela entre los más elegantes. Sin ir más lejos, Radcliffe perdió la virginidad se estrenó hace unas semanas en la gala de los Oscar, derrochando estilo, acento inglés y buenrollismo.
El joven está escogiendo muy cuidadosamente sus próximos proyectos para quitarse de encima la toga de Harry Potter. Si ya fue polémico su papel en la obra teatral ‘Equus’ (en la que enseñaba la titola), el actor apuesta por un cine más serio y alejado de las grandes producciones. Próximamente podremos verle en pantalla interpretando al escritor y poeta GAY Allen Ginsberg en la cinta ‘Kill your darlings‘. Tranquio Potter, no perderemos de vista tu varita mágica…








