Cheryl Cole, alcaldesa perpetua de Inglaterra y alrededores, ha estrenado el videoclip de su nuevo single (el que ya os puse hace unos días, producido por un chico nuevo que nadie conoce que se llama Calvin no sé qué).
En el vídeo podemos ver a Cheryl vestida como el payaso de Mikolor, marcándose una coreografía que ni Rafa Méndez, en el acueducto de Los Ángeles. Que es, junto al puente que sale en todas las películas ambientadas en Los Ángeles, el único sitio en el que probablemente consiguió permiso para rodar. Y porque no pasaba nadie.
Ella sale muy guapa, y lleva un BMW muy bonito (me encanta que aunque el coche no salga del puente nos pongan imágenes de archivo de carreteras llenas de circulación para que nos parezca que es una chica peligrosa que apatrulla la ciudad). Y baila mucho. Y salta. Y patalea. Y se restriega contra una pared en la que probablemente todos los borrachos de la ciudad hayan orinado alguna vez.
Ah, también se restriega contra una columna del puente y contra una pared de espejos. Claro que gracias a los tabloides ingleses sabemos que ella es muy de arrastrarse y restregarse y todo lo que conlleve no apartar el culo o las tetas de una superficie lisa.
Pero le da igual porque ella es consciente de que es una reina. Y a todo esto le pones unos bailarines así con pinta de malotes, unos cuantos destellos y fogonazos y un pasito fácil para que todas las marías del mundo sepan qué hacer cuando suene lo de «Say my name, baby» y ya está. ¿Para qué quieres más?
httpvh://youtu.be/IYT6rbxNn30









