martes, mayo 26, 2026

EUROVISIÓN 2015: Analizamos TODAS las canciones

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Querida amiga: el momento ha llegado.

Falta menos de un mes para el Festival de Eurovisión 2015 y eso significa que ya puedes ir avisando a todos los heterosexuales que tengas en tu vida de que durante esos días vas a estar más excitada que Andreíta en la cola del concierto de Justin Bieber o que ellos cuando su equipo de fútbol gana cualquier mierda.

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Por desgracia para nosotros, la sociedad y nuestros Ayuntamientos no son tan comprensivos con nuestras celebraciones como lo son con el fútbol. Pero esperamos que este año, si ganamos Eurovisión, nos dejen mear en cualquier rincón de la ciudad, tirar petardos, tocar los cláxones, cortar calles y todas esas cosas que con el fútbol sí se pueden hacer.

Y dirás ¿pero vamos a ganar Eurovisión? Pues chica: después de pasarme cuatro horas escuchando tooooodas las canciones que se presentan este año al festival y haber hecho un pequeño análisis de cada una de ellas te diré que NO ME EXTRAÑARÍA NADA.

Así que ve preparando el confetti. Pero antes, por si no las conoces, descubre todas las canciones de Eurovisión 2015 y disfruta con nuestros comentarios sobre cada una de ellas.

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PRIMERA SEMIFINAL

MOLDAVIA: Eduard Romanyuta – I want your love

Desde Moldavia te desean un feliz año 1997. Eduard Romanyuta es una especie de Justin Bieberstreet Boy fieramente heterosexual con peinado de lesbiana una canción desfasadísima que ha confundido lo repetitivo con lo pegadizo. ¿Y qué pinta la flauta por ahí en medio? Es un poco como si hubieran contratado a un productor para que imitara a Red One imitando a Max Martin, añadiendo un toque de folclore Moldavo. Por cierto, en el vídeo aún, pero en directo el chico es para enviarlo a vigilar las cabras. (Ojo, ya que estamos, al videoclip, con explosiones de app de smartphone).

ARMENIA: Genealogy – Face The Shadow

Lo guay de Genealogy es que hay setenta personas cantando la canción. Y todas gritan. Y hacen gorgoritos. Face The Time es una bonita canción para un musical de Broadway, pero no para Eurovisión. No entendemos nada de esta propuesta a nivel artístico, pero a nivel melódico aún menos. ¿Qué se supone que pretenden hacer en ese middle-8 en el que parece que cada uno canta a su bola? Es como el típico número pretendidamente épico de serie musical española en el que todos se pelean por ver quién lo hace mejor. Un coñazo.

BÉLGICA: Loïc Nottet – Rhythm Inside

¿Te acuerdas cuando en los 90 escuchábamos una canción rara que cantaba alguien con una voz peculiar en un anuncio y nos volvíamos locos para encontrarla porque no teníamos internet? Pues esa canción rara que te gustaba y te hacía comprarte un disco espantoso es lo que canta Loïc Nottet. Es todo como muy intenso, muy darks, muy pretendidamente trascendental. Pronosticamos que, a no ser que Bélgica reparta chocolate, esto no pasa de la semifinal.

HOLANDA: Trijntje Oosterhuis – Walk Along

Si Bélgica envía una canción de anuncio de Levi’s, Holanda envía una de anuncio de compresas. Un temita pop con guitarritas muy a lo Nathalie Imbruglia (sí amiga, han vuelto los 90) que nos hace cierta gracia por los «why-ay-ay-ayyyy» pero en general nos aburre bastante, aunque el vídeo nos apasiona. Por el chulo tatuado que cada vez lleva menos ropa, básicamente. Eso sí, querida Trinity: no pretendas colarnos que ese chulo es tu novio (ni que eres una jovencita pizpireta que pasea entre tulipanes).

FINLANDIA: Pertti Kurikan Nimipäivät – Aina mun pitää

Mucho se ha hablado sobre la canción y el grupo que representa a Finlandia. Aunque no se ha hablado directamente de ellos porque a ver quién es el guapo que escribe/pronuncia el nombre. De la propuesta se ha hablado porque todo el grupo está formado por chicos con síndrome de Down. Cosa que, sinceramente, a mí me da igual. Dejando eso a un lado, está claro que en Finlandia no quieren ganar el festival este año; porque Aina mun pitää es, a nivel musical, un espanto de canción. Sed sinceros: si no tuvieran síndrome de Down nos estaríamos riendo de esta canción como Europa entera se rió del Chiquilicuatre. Es más: si no tuvieran síndrome de Down Finlandia no habría escogido esta canción para el Festival. Con lo que ese pretendido aire de integración, respeto, cariño, apoyo y demás se demuestra que es, en realidad, una puta mierda hipócrita y condescendiente. Y no nos esperábamos eso de ti, Finlandia. Todo esto lo decimos desde el cariño, pero es que la canción es horrorosa.

GRECIA: Maria-Elena Kyriakou – One Last Breath

Esperamos que Grecia no se clasifique para la final porque entonces vamos a tener drama. Y es que como alguien quiera votarnos pensando en «la rubia de los gorgoritos» aún va, se confunde, y vota a Maria-Elena me quiere gobernar. One Last Breath es la típica, típica, tipiquísima balada eurovisiva que aún no ha empezado y ya estamos desando que acabe porque la hemos oído (que no escuchado) siete veces cada año. Next.

ESTONIA: Elina Bornt & Stig Rästa – Goodbye To Yesterday

Como el año pasado The Common Linnets petaban las listas de iTunes de toda Europa con su Calm after the storm, en Estonia se han puesto celosos. Trío de chico-guitarra-chica, mucha pose lánguida, blanco y negro y canción pop/rock con trompetitas. El tema es chulo, eso es cierto, y el rollito Pimpinela en la letra y la interpretación funciona bastante bien. Al menos no se hace aburrida y la producción (muy inspirada por el neosoul británico de los últimos años) es guay. El cantante, por cierto, es clavadito a Christofegggg el hermano de Ggggafaé de QQCCMH que ahora participa en Supervivientes. Esto no va a hacer que gane o pierda, pero es que ES CLAVAO!!!!

MACEDONIA: Daniel Kajmakoski – Autumn Leaves

¡Qué bonita canción para un capítulo de Anatomía de Grey! Autumn Leaves tiene todo lo que una canción ha de tener para hacerte llorar en una escena dramática de la serie o para una promo de Divinity. En general está bastante bien y el estribillo puede darnos uno de los momentazos a nivel de realización del festival de este año, lo que puede hacer que una canción gane puntos. Lástima que estructuralmente la canción pretenda ser muy innovadora y haga una cosa un poco rara justo después, pegando un bajón; lo que hace que se pierda el efecto uplifting que tan bien había conseguido antes. Eso sí, a nivel de producción es de lo mejorcito que hay este año. Veremos qué tal en el directo final.

SERBIA: Bojana Stamenov – Beauty Never Lies

Serbia ha decidido mandar su versión del Unpretty de las TLC o el Beautiful de Christina Aguilera (ya sabes: que eres preciosa seas como seas porque todos somos especiales y maravillosos). Porque si el año pasado ganó Conchita vendiendo el rollo de lo preciosa que es la diferencia, pues este año ¡también! La canción es un locurón. Lo que empieza como el típico tema pop uplifting eurovisivo (estrofa intimista y estribillo con percusión y ritmillo) se convierte en el último minuto en el Je Ne Sais Quoi de Hera Björk. El cambio es tan bestia que, os lo juro, la primera vez que lo escuché solté un grito del susto. Alguien debería avisar a los serbios de que una señora oronda cantando sobre la belleza interior con una base dance rescatada de una demo de principios de los 2000 no funciona en Eurovisión. (Y ahora es cuando va, y gana).

HUNGRÍA: Boggie – Wars for nothing

Las sensiblonas de la sala podéis preparar los Kleenex porque se os va a caer la lagrimita con este bonito tema sobre la paz, los niños que juegan y lo fea que es la guerra. La canción, hay que decirlo, es preciosa y la conjunción de las voces hace que sea muy emotiva. Ahora falta ver cómo la presentan en el festival, porque si consiguen un 10% del efecto que han conseguido en el vídeo oficial (que no te cuento para que lo veas) son firmes candidatos tal vez no a ganar, pero sí a quedarse grabados en la memoria de los televidentes.

BIELORRUSIA: Uzari & Maimuna – Time

Si hay una cosa que me flipa cada año en Eurovisión es la obsesión de países del este como Bielorrusia por parecer súper mega modernos. Time es una canción muy pegadiza gracias a un estribillo bien ejecutado y a una producción que mezcla de forma muy agradable los elementos más clásicos como el piano y el violín con una base electrónica nada estridente. Además la voz de Uzari, que tiene una facilidad fantástica para mantener notas graves durante un buen rato (la primera estrofa y ese «so long» me la han puesto dura) y luego y pasar a notas más agudas sin que le cueste, es una buena seña de identidad entre tanta diva gorgoriteando.
Por desgracia, aunque me guste, estoy convencido de que esto no va a ninguna parte.

RUSIA: Polina Gagarina – A million voices

Como en Rusia son conscientes de que su imagen en gran parte de Europa es pésima, han decidido enviar a una rubia guapísima a cantar una especie de We Are The World descafeinado, y le han hecho un vídeo precioso en el que salen muchos seres humanos. Me sabe mal por la pobre Polina, porque se va a llevar abucheos hasta en las pestañas. La canción no es nada del otro mundo, pero el vídeo es insultante. Sí, deberíamos separar la política de todo esto y quedarnos sólo con la vertiente artística, pero a mí se me revuelve el estómago viendo cómo institucionalizan la homofobia y luego pretenden vender este rollo súper happy de que todos somos iguales, todos somos humanos, todos nos queremos mucho… Y en el vídeo sacamos a muchas parejas heterosexuales, unos grupos de chicas (hermanas y amigas, claro) y niños sonriendo. Lástima que si uno de esos niños resulta ser homosexual pocas ganas le van a quedar de sonreír cuando crezca.

DINAMARCA: Anti Social Media – The Way You Are

¿Ves? Dinamarca sí que puede vendernos el rollo súper happy porque los daneses nos hacen felices (a mí me hace feliz el guitarra moreno, por si alguien me lo quiere secuestrar). El pop feliz siempre es de agradecer, y más en una edición como ésta en la que todo parece ser triste y deprimente. The Way You Are se puede cantar, se pueden dar palmas, se puede tararear, se puede saltar y se puede mover la cabeza de un lado a otro mientras la escuchas. Y eso es bueno. Lástima que el chiquín que canta tenga algún problemilla aguantando algunas notas. Pero bravo por Dinamarca por aportar al festival este bonito villancico que nos hace sonreír y querer ser mejores personas y vomitar arcoris.

ALBANIA: Elhaida Dani – I’m Alive

En esta web hemos comentado varias veces el problema de falta de carisma de Edurne cuando interpreta Amanecer. Pues carisma es justo lo que tiene Elhaida Dani, además de una voz preciosa (que en directo suena casi igual de bien) y un algo especial en la sonrisa y en la mirada que encandila. Tal vez sea que cuando la interpreta parece que la disfruta, no como Edurne que sufre como Geno cada vez que ve un micro. Elhaida aparte, I’m Alive es un bonito mid-tempo con una estructura perfecta que la lleva desde un acústico muy delicado a un estribillo con la cantidad justa de arreglos para levantar al público y llamar la atención.

RUMANÍA: Voltaj – All Over Again

El calvo de la Rumanía se ha pensado que es irlandés y bien de flautitas y giros melódicos medio celtas. La canción es bonica y nos sirve para comprobar que el rumaninglish es igual de raro que el spanglish. (Te queremos, Mandinga) Es bonica, aunque haya otras trescientas canciones iguales ya. Lo maravilloso del vídeo es que no disimula en absoluta que la gran esperanza rumana es que le voten todos los rumanos que están fuera y tienen a sus hijos allí esperando ganar Eurovisión.

GEORGIA: Nina Sublatti – Warrior

¿Qué sería de Eurovisión sin una mujer cabreada con el heteropatriarcado? Pues ésa es Nina Sublatti, que además se ha visto todos los vídeos de Woodkid. ¿Qué podemos decir de Warrior? Pues un tema potente, mucha percusión, ideal para unos buenos juegos de iluminación y bailarines sin camiseta. Y poco más, la verdad; porque aunque la canción tiene a favor que es una apuesta potente, le falta un punto de «magia» que la haga imborrable.

SEGUNDA SEMIFINAL

LITUANIA: Monika Linkyte & Vaidas Baumila – This Time

A veces tengo la sensación de que cada año la UER hace un sorteo para decidir a qué país le toca cada estilo de canción; de ahí que veamos cómo de repente la canción que cantó uno el año pasado ahora la canta otro. ¿Y a quién le ha tocado la canción pop/folk para dar palmas interpretada por un dúo hombre-mujer que se sonríen mucho? A Lituania. This Time no aporta absolutamente nada al festival más allá de un lituano que está bueno. MUY BUENO. Pero entre tanto drama se agradece un tema que no aburra (y el detallito del beso tiene su gracia).

IRLANDA: Molly Sterling – Playing With Numbers

Una canción más que empiece con piano, y salto por la ventana. Molly Sterling canta esta balada pop que nos ha aburrido al minuto de canción, aunque es verdad que la chica canta muy bien y la chupa de cuero le queda fenomenal. The Corrs estarían orgullosos.

SAN MARINO: Anita Simoncini & Michele Perniola – Chain of Lights

No te preocupes si, como nosotros, echas de menos a Valentina Monetta porque el dúo de este año formado por Anita y Michele es igual de ridículo que todo lo que la otra ha hecho las cuarenta y seis veces que se ha presentado. Si te suena a alguna de las cursiladas que presentó la Monetta anteriormente es porque el compositor es el mismo: Ralph Siegel,  un señor que ganó Eurovisión una vez con una canción alemana y al que alguien debería jubilar ya. La producción es lamentable, la melodía es un coñazo edulcorado, tiene algunos toques que pretenden ser modernos y son Alfombra Roja Palace. Un espanto de los de vergüenza ajena.

MONTENEGRO: Knez – Adio

No me apetece ponerme a rebuscar, pero estoy casi seguro de que siempre que me ha tocado hablar de una canción de Montenegro he hablado de lo mal que lo deben estar pasando en ese país porque es un drama constante. Balada étnica con cambio de ritmo a la mitad y tambores al final -lo nunca visto- interpretada por señor de mediana edad que no acepta su madurez y se rodea de chicas jóvenes para parecer guay. MUNDO VIEJUNO.

MALTA: Amber – Warrior

Si a nosotros nos debería preocupar que la gente confunda a la griega con Edurne, imagínate el drama entre Malta y Georgia, que sus canciones tienen el mismo título. Por suerte no compiten en la misma semifinal y dudamos que alguna llegue a la final; pero ojalá lleguen y canten una detrás de la otra. Las canciones no tienen absolutamente nada que ver una con la otra: si para Georgia cantaba una señora cabreada, para Malta canta una jovencita delicada pero muy dura porque la vida la ha hecho así. Melódicamente no dice mucho y la producción clásica se echa a perder en un estribillo con base semi dubstep que te da la bienvenida al 2012.

NORUEGA: Mørland & Debrah Scarlett – A Monster Like Me

Noruega ¿qué haces? Bueno va, te perdonamos porque nos chifla el look del vídeo, porque el chico es nuestro sueño noruego y porque la chica es como la Bree Van De Kamp de los fiordos. La canción es una balada con toques rock (al final) y aunque la letra es bastante naïve (rimar «truth» con «youth» es de 1º de Mecano) tiene momentos bastante bonitos (el estribillo es una pequeña maravilla). Melódicamente es la típica canción que podría dar un buen pelotazo, y la conjunción de voces es maravillosa, pero la producción es demasiado plana.

PORTUGAL: Leonor Andrade – Há um Mar que nos Separa

Portugal mola mucho cuando manda petardadas como Suzy, pero esta Cheryl Cole cabreada que canta una especie de fado/pop/rock no nos desagrada del todo. A pesar del espantoso estilismo, Leonor defiende muy bien el tema; aunque espero que en Viena la base musical sea más potente y haya aún más contraste entre las estrofas y el estribillo para darle la potencia que necesita. Porque estamos ante la típica canción que en la teoría puede ser un gran tema pero en la práctica es como un café hecho con una Nespresso de los chinos: por mucho que te esfuerces, te sale aguachirri.

REPÚBLICA CHECA: Marta Jandová & Václav Noid Bárta – Hope Never dies

¿Estabas hasta el coño de las canciones que empezaban con piano? Pues ten otra. Y por si también estabas cansado de los dúos chico/chica desgañitándose cantando baladas desgarradoras, pues ten otra. Aburrida, con una producción de mercadillo, cero química entre los cantantes… Ni siquiera el hecho de que el tío sea un armario empotrador con barba y tatuajes nos alegra el día. De hecho la única forma en que ese hombre puede alegrarnos el día es subiéndose a una carroza del Orgullo a enseñar las tetas (cosa que, probablemente, haga).

ISRAEL: Nadav Guedj – Golden Boy

Bienvenidos al locurón. Puede que Golden Boy no gane, pero por ahora es la canción más divertida de todo el festival. Queremos conocer a la persona que pensó que era lícito enviar a Eurovisión a esta mezcla de Justin Timberlake, Britney Spears y Kiko Rivera. Golden Boy juega con el elemento sorpresa porque cada dos por tres cambia de rollo. Empieza en plan balada, luego se pone en plan r&b y termina el festival del absurdo musical con una visita al folklore israelí. Te lo digo en serio: prepárate porque en cuanto arranque el estribillo es IMPOSIBLE que te quedes quieto y no empieces a soltar pluma como una loca. MARAVILLA.

LETONIA: Aminata – Love Injected

Sólo podemos decir una cosa: LETONIA AL SÓNAR. No va a ganar ni aunque el Banco de Letonia se endeude con la Unión Europea a base de pagar sobornos y comprar votos. Pero a mí, personalmente, me encanta. Diferente, elegante, una electrónica algo loca y desfasada a veces, pero al menos tiene personalidad.

AZERBAIYÁN – Elnur Huseynov – Hour of the wolf

Azerbaiyán prueba suerte este año enviando a un marica de manual (rapado, con barba y mirada intensa de moderna comprometida) que canta otra balada con toques épicos y piano y susurros y gritos y momentos de ventilador (que no usará porque ni tiene melenón ni, suponemos, irá vestido con un vestido gaseoso). Como siempre pasa con estos resúmenes, llega un momento que por muy bonita que sea la canción y por muy bien que cante el chico pues te aburres. Pero sí, la canción es bella y yo lo único que puedo pensar es si hay relación entre su look y lo de «wolf» (que sería un detalle muy mariconcil) y que habría sido mejor si cantara sin camiseta. Por curiosidad.

ISLANDIA: Maria Olafs – Unbroken

La propuesta islandesa empieza con un piano, sí, pero en cuanto la chica se pone a cantar la cosa cambia y sigue tranquilita hasta que llega el estribillo uplifting que ya hemos escuchado cuarenta veces. Es bonica, no te voy a decir que no, pero con una propuesta tan homogénea con respecto al resto de canciones (y a lo que suele sonar en Eurovisión) le hace falta algo más distintivo que la diferencie y que haga que te acuerdes de ella cuando termine. Por desgracia, por muy monis que sea todo, no lo consigue.

SUECIA: Måns Zelmerlöw – Heroes

Es pegadiza. Es movida. Zelmerlöw la defiende bien en directo. Se pega. Lo tiene todo para ser la clara ganadora de este año (y de hecho desde que ganó el Melodifestivalen se ha dado por hecho que es la favorita). Por tener, tiene la asombrosa capcidad de que puedes cantar por encima el Lovers on the Sun de David Guetta ¡y encaja! Dejando a un lado las acusaciones de plagio (o inspiración) y el hecho de que Zelmerlöw sea un bocachanclas un poquito homófobo (porque sí, puede hacer todos los numeritos gayfriendly que quiera -se llama marketing- pero lo que dijo lo dijo y está ahí), Heroes no es que sea una de las mejores canciones del festival pero sí es una de las que mejor han entendido de qué va el festival. Y eso, al final, es lo que define a una ganadora.

SUIZA: Mélanie René – Time to Shine

Querida Mélanie: ya tuvimos una Emmelie de Forest así que haz el favor de quitarte las plumas y limpiarte los ojos. Time to Shine no tiene demasiados elementos que la conviertan en una canción destacable en Eurovisión. La producción pretende ser diferente pero acaba siendo rara, la melodía no es pegadiza (y de hecho hay veces en las que parece que voz y base van por caminos diferentes) y de ella lo único que destaca es la horrorosa cazadora con flecos.

CHIPRE: John Karayiannis – One Thing I Should Have Done

Vamos a ver Chipre, que no os habéis enterado de la mitad de la película. Las canciones intimistas con guitarrita y solista masculino (o femenino, da igual) no ganan el festival. Llevamos años viendo cómo siempre alguien presenta un tema parecido a éste, y no consiguen nada. Por muy bonita que sea -que lo raro sería que no lo fueran-, no ganan. John canta bien, pero no hacían falta tantos primeros planos en el vídeo (aunque eso no importa, pero a nosotros nos perturba). Y encima la canción suena a otra que no recuerdo pero que estoy seguro que salía en alguna película rollo Notting Hill.

ESLOVENIA: Maraaya – Here For You

Maraaya, no te entiendo. No sé qué canción me quieres cantar. No sé si vas de chunga (como en la estrofa), si vas de frágil (como en el puente) o si vas de mujer feliz (como en el estribillo). También te diré, Maraaya, que abras los ojos cuando cantes porque te vas a quedar dormida. ¿Os importa dejar de hacer cosas tan raras con las estructuras de las canciones? Esto es Eurovisión, queremos cantaditas o canciones que nos pongan los pelos de punta. Por suerte para ti el estribillo se pega, por desgracia para ti el violín no le importa a nadie.

POLONIA: Monika Kuszynska – In The Name of Love

Un día de estos deberíamos hacer un recopilatorio de todas las canciones de Eurovisión en cuyo videoclip sale una mujer vestida de blanco tirada en un suelo de madera noble, rodeada de ventanas con cortinas blancas ondeando a su alrededor. Aunque éste es como una película de Shyamalan y tiene giro de guión final. Resulta que Mónika es una cantante muy famosa en Polonia que lideraba la banda Varius Manx; banda que tuvo un accidente que dejó a Mónika en silla de ruedas. Pero eso no le impidió seguir dedicándose a la música. Todo esto te lo cuento porque la canción es una balada bonita pero aburrida y tengo que rellenar esto con algo.

LA GRAN FINAL

AUSTRALIA: Guy Sebastian – Tonight Again

Como ya sabrás, este año Australia ha sido invitada a participar en el festival. Y no cantando una canción y ya, sino que compiten. Eso sí, si Australia gana el festival este año tendrá que elegir una sede europea para celebrarlo el año que viene (nada de irnos todos a las tierras de las Minogue). Y es de suponer que, si gana, elegirán Reino Unido. Dicho esto, Tonight Again es una de las canciones más guays de todo el festival. Sí, es un sucedáneo de Bruno Mars, pero es un sucedáneo con gracia. Es extremadamente pegadiza, es animada y puede ofrecer mucho juego en el escenario. Lo de enviar una canción que suena a todo lo que suena actualmente en la radio no es malo de por si; de hecho Suecia ha hecho exactamente lo mismo y nos parece bien.

AUSTRIA: The Makemakes – I Am Yours

Austria no quiere volver a ganar el festival, así que han mandado a un amish cantando en falsete e incendiando pianos. Lo cual nos parece bien, porque llevamos 30 canciones cagándonos en el piano. Es bonita para la típica escena de confraternización entre policías en un bar mugriento al final de un capítulo de una serie de Divinity. Pero así como así pues no nos dice mucho, la verdad.

FRANCIA: Lisa Angell – N’oubliez pas

No sé si lo he soñado, pero pensaba que Francia había dejado caer que estaría bien volver a tener orquesta para interpretar las canciones en directo en el festival. Espero que no lo hicieran pensando en esta balada. Podría decirte lo mismo que he escrito ya un montón de veces en otras canciones: canta muy bien, muy bonita, cero encanto. N’oubliez pas es una balada preciosa y muy bien ejecutada; pero muy de piloto automático. Vamos, que la hemos escuchado cientos de veces. Eso sí, tiene el mérito de saber cómo terminar: ir subiendo poco a poco, un buen grito y fuera.

ALEMANIA: Black Smoke – Ann Sophie

Vamos a ver, Alemania. Ganaste el festival no hace muchos años con el Satellite de Lena, que era muy mona y pizpireta (pero tenía la presencia escénica de un pincho moruno) y llevó una canción extremadamente pegadiza y original. No nos vale que ahora pongáis a Ann Sophie a cantar haciendo que es un híbrido entre Lena y Duffy. Además, Black Smoke no es especialmente agradable de escuchar. Las estrofas son bastante anodinas y en el estribillo o se han elegido mal las notas o a ella se le va la olla, pero a mí se me hace hasta estridente escucharla cantar.

ITALIA: Il Volo – Grande Amore

Italia ¿QUÉ HACES? ¿POR QUÉ IL DIVO? ¿POR QUÉ? Bueno vale, es «Il Volo» (oooooooh) y cantan muy bien y todo lo que tú quieras. Pero enviar a un trío de hombres cantando en plan lírico una balada pop llamada «Gran Amor» es más explícito que las lecheras polacas del año pasado. Yo me declaro totalmente anti Il Volo. No quiero que ganen, no quiero que nadie les escuche jamás, quiero que cuando salgan a cantar el escenario se abra y se los trague.

ESPAÑA: Amanecer – Edurne

Después de escuchar todas las canciones del tirón, podemos tener una cosa clara: MUY MAL lo tiene que hacer Edurne para no quedar en un muy buen puesto. Si es que hasta el videoclip nos parece de lo más digno que se ha presentado este año. Amanecer no es una canción perfecta, pero tiene una combinación de elementos lo suficientemente buena como para marcar una diferencia importante en la Final. La producción está bien equilibrada, la melodía es pegadiza (y el Ieeeieeeeo tiene mucha culpa de eso) y la letra da igual porque nadie entiende la mitad de las cosas que se presentan. Así que sólo con que Edurne consiga controlar los nervios, tener gracia en el escenario, la coreografía con Giuseppe di Bella no la deje sin aliento y la puesta en escena (a todos los niveles: desde el estilismo hasta las proyecciones, la realización y la iluminación) esté bien ajustada y aproveche los momentos exactos (como hizo Conchita el año pasado) para lucirse, podemos marcarnos un tanto.

Por cierto, querido Giuseppe que sé que nos lees. Dos cosas te voy a decir. La primera es que actúes sin camiseta y bien repeinadito y bien marcando todo, que Edurne y tú hacéis buena pareja y pondréis contentos a toda Europa. Y la segunda es que cuando conectes con TVE antes o después, y teniendo en cuenta que vas a bailar, lo tienes muy fácil para mandarnos un guiño y decir: ESTOY BAILANDO. El «punto com» te lo perdonamos.

REINO UNIDO: Electro Velvet – Still In Love With You

¿Se puede saber qué mierda es ésta?  Con la de cosas buenas que nos da Inglaterra en el mundo del pop y llevan años que no dan una enviando canciones a Eurovisión. Para empezar, el rollo Gran Gatsby pasó de moda hace dos años. La mezcla de fox-trot con la electrónica no podía estar peor hecha (¿de dónde han sacado los sintetizadores? ¿de 1991?) y lo que debería ser pegadizo se hace pesado. Lo peor es que una canción que no para de repetir «everybody dance» no da ninguna gana de bailar. Echemos a Inglaterra de Eurovisión. Esto es terrorismo.

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