¡Qué exagerados somos!
Nosotros ahí anunciando a bombo y platillo el nuevo videoclip de Marina & The Diamonds y ¡es mentira!
Bueno, no del todo. Sí que hay videoclip para State of Dreaming, pero llamar a esto videoclip es ser MUY MAGNÁNIMO. Suponemos que la culpa de este despropósito es de las pocas ventas de su segundo disco, Electra Heart, en América Estados Unidos y a que la pobre ha tenido menos repercusión que el empalme de Igor en GH14; aunque no descartamos que Rajoy tenga algo que ver y los recortes hayan llegado a las productoras audiovisuales con las que trabaja Marina.
Vamos, que ponerla a ella subida a un pedestal de porexpan levantando los brazos y bajándolos y volviéndolos a levantar como si fuera Kylie Minogue en pleno concierto; con peinado de femme fatale y más filtros en la lente que en el Instagram del chulo de tu barrio; nos parece una mamarrachada. Y ahora espérate que no venga el de la discográfica y le diga «¡Eres fea!» y le retire el vídeo de Youtube como ya pasó con el anterior.
En cualquier caso, nosotros nos alegramos porque ella sigue viva (artísticamente, nos referimos, aunque esto tiene peor pinta que unos recién casados siameses en Anatomía de Grey) y porque State of Dreaming es una de las mejores canciones del disco.
httpvh://youtu.be/w-atCFjrqsA









