Últimamente veo por Facebook a un montón de tíos como locos por tener una thermomix. Por lo visto, según ha averiguado nuestro becario, la thermomix es una cosa que usan los chulos para mezclar alimentos. Nosotros ya sabéis que en la redacción sólo mezclamos vodka con cosas que acompañan al vodka.
Pues el primer single de Mina De Pop, travesti que lleva ya un tiempo dando que hablar por esta cosa tan moderna llamada internet, es un poco como una thermomix. Me explico: coges un sonido muy Marc Martín (el productor de La Pelopony), coges una letra muy de Gloria Trevi (señoras que se visten y se peinan y todos le miran), una voz potente con unos dejes y unos rasgamientos muy Mónica Naranjo, y un videoclip dirigido por Salva Musté.
¿Y qué pasa con la mezcla? Pues que al final lo importante son los ingredientes que metes en la thermomix. Si te pasas o no llegas lo que te sale es un mejunje incomestible. Pero si pones la cantidad exacta y le das un toque de gracia pues te sale algo guay.
Camaleón, que así se llama la canción, es precisamente eso: un camaleón. Una mezcla de sonidos pop, dance y EDM que como toda buena canción con intención de ser un himno mariconcil comienza en plan drama y acaba estallando en una explosión de pop bailable (bueno, más bien saltable y gritable).
Cierto es que ni el vídeo ni la canción van a revolucionar nada, pero ¿quién coño quiere revolucionar algo? Las revoluciones a veces son muy aburridas. Con lo que nos tira a nosotros una pose de diva, unos chulos con purpurina, un estribillo bien de griterío, un ventilador…










