Cualquiera diría que a la película PRIDE (película que, por cierto, ya deberías haber visto) en Estados Unidos le ha mirado un tuerto. O Isabel Pantoja. El caso es que la cinta sobre un colectivo LGTB que ayuda a los trabajadores de un pequeño pueblo galés durante las huelgas sindicales del verano del 84 en Reino Unido tiene el gafe.
Hace unos meses os contábamos como la MPAA (el organismo que pone las calificaciones por edades a los flims) le plantaba una R como una catedral, a pesar de que en la película no se incluye ninguna imagen violenta o erótica. Pero la temática les parecía que no era apropiada para las mentes de jóvenes adolescentes que pueden pensar que ser gay y activista político es peligrosísimo.
Pues por si lo de la MPAA fuera poco, ahora llegan los distribuidores del DVD americano (CBS Films y Sony Pictures) y promocionan la película sin hacer ninguna mención al contenido LGTB de la misma. Así despedimos a la imagen promocional original…
Y damos la bienvenida a la versión americana:
Y pasamos de un montón de activistas LGTB manifestándose en Londres a un montón de gente gritando sin más delante del Big Ben.
Pero eso no es todo, en la sinopsis de la película que aparece en la caja del DVD también se oculta el verdadero argumento de la película:
Los de CBS Films han dicho que están investigando qué ha pasado con las campanadas de Canal Sur la campaña de promoción del DVD y aseguran que en la web de la película sigue todo el material tal cual estaba hace unos meses. Por otro lado, Ben Roberts (el jefazo del British Film Institute -que subvencionó la película-) explica que no le sorprende que los distribuidores americanos rebajen el tono LGTB de la película para vender más copias.
«No lo defiendo, está mal, pero no me sorprende. Es una realidad comercial muy incómoda, tanto aquí como en Estados Unidos, con la que los distribuidores tenemos que lidiar para que las películas lleguen a las estanterías de las películas. El material LGTB está muy marginalizado, salvo éxitos puntuales como Brokeback Mountain.«
El director de la película, Matthew Warchus, ha salido al paso de la polémica y hablando con la BBC ha dicho que, en el fondo, no le parece tan mal. «Cambiar la portada es un poco torpe y bastante estúpido, pero ésta es una película querida por gente de todos los signos políticos y de todas las orientaciones sexuales. Estoy ansioso porque la película llegue a toda la gente que aún no la ha visto.«
Para él sería una estupidez dirigir la película únicamente al público LGTB y «predicar para los conversos«. «Alguien en el departamento de marketing en EE.UU. uso su juicio para intentar eliminar cualquier barrera y llegar a una audiencia mucho más amplia. Está hecho de forma bastante torpe, pero lo entiendo y me parece un instinto válido.«
Total, que tenemos la picha hecha un lío y no sabemos si enfadarnos o alegrarnos.












