Hace tiempo, en una galaxia muy lejana, se empezó a contar la historia de que a alguien había «robado» una sex-tape de Usher con su por entonces mujer, Tameka.
Usher y su mujer, una estantería Tameka
No, ahora en serio:
La cinta se supone que está rondando por ahí desde hace cuatro años, cuando a Usher le robaron del maletero de su coche el ordenador portátil y unas pocas joyitas valoradas en un millón de dólares. No sé tú, pero yo prefiero que todo el mundo me vea follando a perder un millón de dólares. Por suerte eso no nos pasará nunca ni a ti ni a mí porque o somos ultra pobres y no tenemos coche, o en tu maletero sólo hay botellas de vodka vacías.
Por aquel entonces el que tenía el vídeo intentó venderlo pero pedía mucho dinero, y los de TMZ avisaron hace unas semanas de que la cinta volvía a estar por ahí dando vueltas a ver si alguien la compraba. Y parece ser que alguien la ha comprado porque el otro día aparecieron unas capturas que, según los chicos de OhNoTheyDidn’t! son reales.
Y del mismo modo que cuando vimos el de Colin Farrell nos llevamos una alegría (si lo ponías en mute, porque el tío no se callaba y era el antimorbo), en el caso de Usher podemos decir que nos hemos llevado un CHASCO.
Juzga tú misma, amiga.


¿Dónde está la anaconda, Usher? ¿DÓNDE?
Yo… A mí… Yo no sé los demás qué dirán pero…

A MÍ ME GUSTAN GRANDES










