Hace unas semanas os contábamos la polémica que se había desatado entre la crítica y la industria del cine norteamericano cuando la MPAA (la Motion Pictures Association of America) calificó la película Love Is Strange con una R (lo que viene a ser como un +18) a pesar de que en la película no hay sexo ni violencia, sólo era la escenificación de una historia de amor homosexual entre dos adultos en la que, como mucho, se utilizaba algún taco de vez en cuando.
Muchos fueron… fuimos, porque yo me sumo al carro, los que acusamos a la MPAA de homofobia por lo absurdo que resultaba que un drama intimista sin escenas explícitas recibiera la misma calificación que otras películas en las que sí había muertes, explosiones, sexo, tetas (femeninas), disparos, cabezas cortadas, sangre a borbotones y demás casquería.
Pues parece que toda aquella polémica y las quejas expresadas tanto por la distribuidora de la película como por los críticos cinematográficos del país que pudieron verla en Sundance y aseguraban que la calificación sólo podía entenderse como homofobia pura y dura, no han servido para nada.
PRIDE es una película inglesa dirigida por Matthew Warchus y protagonizada por Bill Nighy, Imelda Staunton y Dominic West, que cuenta la historia real de los activistas gays que en 1984 que se juntaron con la Unión Nacional de Mineros en su lucha contra las políticas de Margaret Thatcher. En todo el metraje sólo hay una escena «sexual» en la que dos chicos se dan un pequeño beso en mitad de un concierto.
Pero para la MPAA eso es intolerable. ¿Y qué calificación crees que le han dado? Pues una R de MARICONES DE MIERDA. Que no empieza por R, es verdad, pero es lo que parece que piensan.
tiene la misma calificación que PRIDE. Es decir, que para la MPAA esto:
Es igual que esto:
Y esto:
Es igual que esto:
Te dejamos con el trailer de PRIDE. Que, por cierto, tenemos muchas ganas de ver:
www.youtu.be/vsFY0wHpR5o















