Alan Turing es considerado el padre de la computación moderna. Gracias a él se descifró el famoso código de la máquina Enigma, empleado por los nazis durante la Segunda Guerra Mundial. Sin embargo, Turing era homosexual y parece que eso era más importante que todo lo demás, así en 1952 fue acusado de «indecencia grave y perversión sexual» y fue condenado a la castración química, lo que le provocó importantes cambios físicos, como la aparición de pechos. En 1954 se suicidó ingiriendo una manzana con cianuro (se dice, se cuenta, se perturba que dicha manzana es el origen del logo de Apple).
En 2009 Gordon Brown se disculpó en nombre de su gobierno por el trato dado a Turing, y en 2013 la Reina Isabel le concendió el indulto. A buenas horas, mangas verdes.
El caso es que Benedict Cumberbatch (a quien muchos, incomprensiblemente, consideráis atractivo) se mete en el papel del famoso matemático y estará acompañado por Keira Knightley en el papel de Joan Clarke. Y sí, se han inventado un bonito romance heterosexual entre ellos dos. Así, Andrew Hodges, biógrafo de Turing, ha declarado al Sunday Times (porque nosotros leemos prensa extranjera), que se encuentra alarmado ante la cantidad de inexactitudes que tiene el guión. Así, parece cierto que Turing mantuvo una breve relación con el personaje de Keira Knightley, pero era más una relación de admiración profesional que otra cosa. Vamos, que era más una mariliendre que una novia. Además, Hodges se queja del cásting ya que al parecer, Clarke no era nada glamourosa. Desde luego, con esa lengua, le acabamos fichando como redactor.
The Imitation Game se estrenará en España el próximo 21 de noviembre. Aquí os dejamos el tráiler:
www.youtu.be/-QTzf0M7Qws












