Voy a presentarme. Me llamo Broken Doll pero soy más conocida como La Broken. Tuve dos hits singles que pasaron con más pena que gloria en un país donde la cultura musical se reduce a cuatro cantantas hippietruskas que orinan en los pasillos de aviones rumbo a México. ¡Soy un talento por descubrir cariñas! Lo dicen mis ochenta mejores amigas. Y mientras eso ocurre me han rescatado en Estoy Bailando para haceros soñar con otros mundos POP con toques de bakalao.
El caso es que Hidroboy (¡qué lista es la tía!) me dijo:
– Nena ¿por que te no te vienes y colaboras en mi güeb que es como el Vademecum de la marica moderna?
Y yo le dije:
– ¡Pues venga!
Y así fue. Tres atusamientos de pelucón más tarde aquí me tenéis: dándole a la tecla. Os advierto que soy una caja de sorpresas y que pienso tocar todos aquellos temas que atormentan a cualquier marica de periferia: básicamente chulos y chulazos. Así, en este orden. ¡Cariñas que somos muy básicas!
Bueno alguna que otra cosa más caerá. ¡Ya veréis como lo pasamos churruqui!
Si alguien quiere conocerme más a fondo (en todos lo sentidos) os dejo mi Myspace (que es muy 1997 pero es lo que hay). Estoy abierta a todo tipo de proposiciones (y cuando digo a todo tipo, es A TODO TIPO).
Y ya que estoy aquí no quería dejar de compartir con vosotras, queridas amigas, un titular que me ha dejado sufriendo como Genoveva:
BOXEADOR CONFIESA SU AMOR POR LOS TRAVESTIS
Sí nenas, sí.
El mundo del deporte ha hecho su «outing» particular hacia el maravilloso y colorido mundo del travestismo liderado por un simpático boxeador argentino apodado La Mole, que en su mundo es como un nombre artístico. Como lo era en el mundo de Carminíssima llamarse Pai, Chuli o Cabra o en el de La Veneno pa’ tu piel tener como íntimas a La Patróleo o a Paca La Piraña.

Al parecer Moli y su compañero de fatigas Sergio El Maravillas (¡lo que yo te diga amiga!) lo mismo se matan vivas (en una guerra desesperada por ser la primera en arrancarse la peluca) se van de cacería travestil o participan en Bailando por un sueño, que es la versión argentina de Mira quien Baila pero con más tango.
Así de sencillas amigas, como la vida misma.

Lo mejor de todo y lo verdaderamente stronger de la noticia es que nuestra querida Moli niega haberse acostado nunca con un hombre por si el otro quiere hacer un flip flop y de repente lo empotra contra el cabezal de la cama. Que él no es ninguna de ésas y prefiere soplar nucas que morder almohadas. Ya lo veis queridas, finísimo todo.

Mis cuatro mejores amigas y yo, que no tenemos nada más que hacer que pasar la tarde poniendo a caer de un burro a un famoso de quinta regional, estamos descojonadas y con el Indasec al borde de la inundación total. Por que amigas, una es travesti, pero no tonta.

En fin, que ya estoy aquí.
Podéis amarme.










