Como maricones versátiles y multidisciplinares que somos, aceptamos que los buenorros sean altos, bajos, cachas, fibrados, con pelo, sin pelo, rubios, morenos, con tupé, con la cabeza rapada, con los ojos de cualquier color, con oyuelo, sin oyuelo, activos, pasivos, versátiles, masculinos, musculocas, bisexuales, raros, con piercings, sin piercings, con tatuajes, sin tatuajes, con blanqueamiento anal, sin blanqueamiento anal…
Aceptamos que los buenorros sean como les dé la gana de ser (que para eso son buenorros), pero por favor, QUE NO SE TIÑAN EL PELO.
¿Por qué? Pues porque pasa esto:
Adam Levine es un maromo que se ha revalorizado con el tiempo. Y no por su música con Maroon 5, que últimamente solo pasa por caja cuando se trata de cobrar por The Voice. El buenorro cantante ha evolucionado desde el enclenque al que nadie quería (ni siquiera Jane, a la que le dedicó un disco) hasta convertirse en un jambo lleno de tatuajes, fibradísimo y con un morbazo que las vuelve locas. A ellas y a los maricas, por supuesto.
Icono sexual, se ha encargado de cubrir portadas de revista, campañas y lucir palmito en Twitter siempre que le da la gana.
Pero con el tinte no puedo Adam. Porque te tiñes de rubio y me recuerdas a la bollera enviada por Satán (AKA Justin Bieber) y eso es muy malo. Y no es que tu música sea mucho mejor, pero al menos tú eres un hombre de verdad. Y eso es muy bueno. Teñido de rubio también me recuerdas peligrosamente a Miley Cyrus, y mira, por ahí tampoco paso. Porque ya tenemos suficiente con la loca de la ex Hanna Montana restregando el toto por todas partes, enseñando las tetas cada día y simulando sexo y felaciones en sus conciertos.
Además, ella es mujer, como Justin Bieber, y tú eres un hombre. ¡UN HOMBRE! Y los hombres de verdad no se tiñen el pelo Adam.
Por favor te lo pido, quítate el tinte pronto. O mejor, quítatelo ya. No le hagas caso a la fulana de turno con la que estés y haz caso a esta web amiga tuya que entiende mucho de hombres. De hombres de verdad, quiero decir. Y mira que si te resistes, abro un Change.org para que Francisco Polo te persiga con sus peticiones. Tú verás.
Mientras tanto, me pongo con esta foto de cuando estabas moreno. ¡Si es que no hay color!













