Necesito expresarme al mundo y hablar sin tapujos de la season finale de Looking, la serie marica que nos ha llegado al corazón y a los mejores momentos pajeriles de las últimas semanas. Looking ha ido avanzando tímidamente a medida que iban transcurriendo los 8 capítulos que ha tenido esta primera temporada. ¿Nos han dejado con ganas de más? Sí, por supuesto. HBO ha confirmado la segunda tanda de episodios para 2015 dado el buen rendimiento que ha tenido la serie, creciendo semanelmente semanalmente en espectadores. Y eso es bien, amigas.
A PARTIR DE ESTE MOMENTO HAY SPOILERS. MUCHOS. LEE BAJO TU RESPONSABILIDAD Y NO ME TOQUES LOS COJONES LUEGO.
Vamos al lío. Looking fue criticada por tirar de tópicos (cruising, saunas, app’s de contactos, tríos, drogas… ) como si la vida de un marica cualquiera no fuera eso. Y ahora dirán muchas «pues yo no hago esas cos… BLA BLA BLA». Otros también han dicho que no pasaba nada en los capítulos como para enganchar a la audiencia. ¿Y qué queréis que pase? ¿Que se tiren de un puente cuando les deja un novio? ¿Que hablen sobre teorías kafkianas? ¿Que se queden en una isla desierta e incomunicados? ¡Ah, no! Eso era en Perdidos ¿Que haya sexo en vivo? No maricones, eso se lo dejamos a los de Locuragay.com. No, no y no.
Vamos ahora por las historias individuales de los tres protagonistas. Agustín (Frankie J. Alvarez) es, definitivamente, el personaje que más pereza me da. Un quiero y no puedo de artista en busca de inspiración para hacer ‘arte’ y que llega al extremo de contratar a un chapero random para que se folle a su novio Frank (O.T. Fagbenle) mientras los graba. ¿Holi? Evidentemente, Frank se ha enterado del percal y lo ha mandado a la mierda, con toda la razón del mundo. Agustín se mete un buen colocón y luego decide volver a casa con Patrick (Jonathan Groff).
Por su parte, Dom (Murray Bartlett) ha sido el personaje con la evolución más interesante. Al principio parecía un secundario que lloraba por las esquinas por sus casi 40 años mientras se follaba a niñatos del Grindr. Pero el aspirante a chef se asoció con Lynn (Scott Bakula) para montar un restaurante de pollo peri-peri (que no tenemos muy claro a qué sabe) y triunfar. De momento la cosa ha ido muy bien, pero hay un que sí que no entre ellos dos que ya veremos que pasa en la próxima temporada. Porque ya se sabe lo que dice el refrán: «Donde tengas la olla, no metas la polla». Nunca mejor dicho.
Y llegamos a Patrick (Jonathan Groff), el protagonista absoluto de la serie. El tontito friki desarrollador de videojuegos que se ha pasado toda la temporada entre dos amores. Por un lado tenemos a Richie (Raúl Castillo), el peluquero latino sin oficio ni beneficio que le ha llegado al corazón, no sin varios problemas y discusiones entre medio. Por otro lado, tenemos al empotrador inglés y perfecto Kevin (Russell Tovey, del que ya os he hablado en este maravilloso post), jefe de Patrick que se supone que tiene novio pero que ha caído irremediablemente en los brazos de Patrick, con escena de sexo incluida. ¿Con quién se va a quedar Patrick? Pues no lo sabemos, pero abrimos las apuestas con las siguientes escenas y declaraciones de cada uno de los contrincantes hacia Patrick, al que todos odiamos desde ya.
Candidato número 1: Richie. Ahí van sus armas:
«Sé que estoy muy sensible sobre de dónde vengo, y ese es mi problema. Y tú tienes tus propios problemas sobre ello. Sé que crees que no, pero es así. […] Me gustas la hostia. Patrick, estoy muy cerca de enamorarme de ti. Pero no me voy a hacer eso si tú no estás preparado. Y no creo que lo estés.»
Candidato número 2: Kevin. Ahí van sus armas:
«¿Sabes cuánto esfuerzo cuesta estar cerca de ti todo el día? Me cuesta toda mi fuerza de voluntad el no lanzarme sobre ti y quitarte esa jodida tontería a besos. Y me parece que no puedo dejar de… de pensar en ti y se está convirtiendo en un jodido problema.»
¿De 1 a Muerta Sánchez, cómo te quedas? Pues así hasta el año que viene maricón. Siempre podremos hacer tiempo viendo por enésima vez las cinco temporadas de Queer as Folk.














