Han vuelto.
Las dos chicas más pobres de la televisión comienzan segunda temporada con las mismas ganas de hacernos reír y de salir de pobres a base de vender los riquísimos cupcakes de Max. O, como dijo @bercode: MAGDALENAS. «Son magdalenas, pero a los putos hipsters les da vergüenza decir que les gusta comer lo mismo que a sus abuelas.» Esperamos que en breve desarrolle esa teoría en nuestra sección Hipsterventilando.

En cualquier caso, la serie creada por Michael Patrick King y Whitney Cummings (el primero conocido por «Sexo en Nueva York», la segunda por ser una humorista reconocida en E.E.U.U.) fue una de las revelaciones de la pasada temporada. No sólo en términos de audiencia, sino de calidad. Y por «calidad» queremos decir «mala leche» porque no había un solo capítulo en el que no cargaran contra cualquier cosa que se les pusiera por delante.
Especialmente, los hipsters. Max, la camarera con más mala baba de todo Williamsburg, les tiene especial tirria.
En la primera temporada pudimos ver cómo Caroline Channing, hija de un multi-millonario, caía en desgracia cuando la policía detenía a su padre por estafar a media ciudad y la dejaba en la calle. Buscando trabajo acabó en el mismo restaurante que Max y, de un modo bastante peculiar, acabaron convirtiéndose en amigas con un proyecto común: ahorrar dinero para abrir un negocio en el que vender los magníficos cupcakes que cocina Max.
Tras muchas idas y venidas la temporada terminó con las amigas en una gala del MET haciendo que la mismísima Martha Stewar les pidiera una tarjeta tras probar las magdalenas. Además Max mandó a paseo a Johnny, el camarero/artista/chulazo/hipster que la traía loca y que le había ocultado que tenía novia para confesarle en el último momento que había roto con ella… y se iba a casar con otra.

¿Y dónde están las chicas en esta segunda tanda de episodios?
Pues fácil: en el mismo sitio de siempre. El restaurante de Han sigue siendo el lugar en el que nuestras dos chicas esperan a que Martha Stewart las llame de una puñetera vez y las haga ricas y famosas.
Los dos capítulos que ya se han emitido «And the Hidden Stash» y «And the Pearl Necklace» confirman que la serie no sólo no ha perdido frescura sino que sigue pegando tiros a cualquier cosa que ocurra en pantalla o en la vida real: con puyazos a personas y cosas tan dispares como Zooey Deschanel, Katie Holmes y su divorcio de Tom Cruise o Twitter e Instagram.
Tampoco es que haya mucho que contar del argumento, pero teniendo en cuenta que son capítulos cortitos y que, entre risas, se pasan volando tampoco te los vamos a spoilear. Pero si te gustó la primera temporada, está claro que te van a gustar.
2 Broke Girls sigue siendo nuestra sit-com favorita del momento.
Y nos morimos por tener a Max como mariliendre.
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