• El propietario de un cine de Alabama publica en Facebook una nota avisando a sus clientes de que no proyectará La Bella y la Bestia porque, se supone, hay un personaje gay.

Bill Condon, el director de la adaptación a imagen real de La Bella y la Bestia, dijo el otro día en una entrevista que la película tendrá el primer “momento exclusivamente gay” de la historia de las películas Disney. Como no la hemos visto no sabemos qué es exactamente un “momento exclusivamente gay” y lo que pensamos que puede encajar en esa descripción no es algo que esperamos ver en una película como La Bella y la Bestia sino en una de Bel-Ami.

Pero por lo visto Disney ha decidido que Le Fou sea gay, y el amigo rarito de Gaston (y no digo “rarito” porque sea gay, sino porque es muy “rarito“) tendrá un “momento exclusivamente gay” (¿se masturbará mirando una foto de Gastón? ¿le dirá que le ama y le cantará “hay algo en él que no es igual“?) que al actor que lo interpreta, Josh Gad, le hace sentirse tremendamente orgulloso porque lo han pensado como un homenaje a Howard Ashman, uno de los compositores de las canciones originales que murió en 1991 antes de que se estrenara la película.

Luke Evans (Gaston) abrazando a Josh Gad (Le Fou) en un “momento exclusivamente gay”.

Pues, cómo no, ya hay a quien esto de que en una película de Disney haya un personaje gay (fuera del armario, se entiende, porque anda que no hay mariconeo en otras películas Disney) no le parece nada apropiado; como al dueño del Henagar Drive-In Theater, que ha dicho que se niega a proyectar la película por ese “momento exclusivamente gay” que, evidentemente, no ha visto. Pero ¿Y QUÉ? ¿Desde cuándo necesita un homófobo un motivo para ser imbécil homófobo?

“Cuando las empresas fuerzan continuamente sus opiniones sobre nosotros necesitamos reafirmar nuestra posición. Todos tomamos decisiones y yo estoy tomando la mía. Si no podemos llevar a nuestra nieta de 11 años y a nuestro nieto de 8 años a ver una película entonces no tenemos ningún interés en verla. Si no puedo sentarme a ver una película con dios o Jesucristo sentados a mi lado entonces no tenemos interés en proyectarla.

Que mira, yo lo único que puedo pensar es en lo aburridísimos que tienen que estar esos pobres nietos con un abuelo como éste. Y como el buen señor que regenta ahora el cine sabe que, en el fondo, lo que está haciendo es una gilipollez, aprovecha el mismo estado de Facebook para justificarse:

Sé que habrá quienes no estén de acuerdo con esta decisión. Me parece bien. Antes que cualquier otra cosa somos Cristianos. No pondremos en entredicho las enseñanzas de la Biblia. Continuaremos proyectando películas orientadas a las familias para que podáis sentiros a gusto y ver un montón de películas sin preocuparos por el sexo, la desnudez, la homosexualidad o el lenguaje inapropiado.

Siento profundamente si alguno cree que lo que voy a decir ofende al pobre cristiano porque tiene derecho a su libertad de expresión y bla, bla, bla… Pero es que parafraseando a Raquel Morillas: “Si eres un gilipollas homófobo entonces más no puedes dar.” Por si así lo entendéis mejor, antes de que venga alguno a hablarnos de la libertad religiosa, vamos a imaginar que el señor pone un comunicado diciendo que no va a proyectar Fences porque “salen negros y las familias han de tener derecho a ver películas sin preocuparse de la violencia, el sexo o los negros.

Te in-Teresa
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Ahora, eso sí, que nadie le diga al dueño del cine (que, por cierto, no tuvo problema en proyectar 50 Sombras Más Oscuras pero se ha excusado diciendo que es él es el dueño desde diciembre y ya había películas programadas -se estrenó en febrero-) que Luke Evans, el actor que hace de Gaston, es abiertamente gay.

Fuente: The Hollywood Reporter