• Mónica Naranjo sigue desvelando los misterios de Lubna.

La diva sigue empeñada en el blanco y negro en su supuesta obra maestra Lubna, algo a lo que no tendríamos nada que objetar si la imagen se hubiera tratado como dios manda y tuviera una iluminación en condiciones en lugar de transmitir esa sensación de video amateur.

Al menos esta vez el video nos aclara el argumento de la canción ya hasta el día de hoy parecía ser un misterio (puedes ver lo que nos pareció aquí). Bueno, esta y todos los temas de Lubna, porque a pesar de que ella insista en su ópera rock conceptual de momento resulta todo bastante inconexo. ¿Lo arreglará la supuesta novela?  ¿Será el niño putero del video el niño azul que ha resucitado? Ay, cuantas preguntas sin respuesta. Eso sí, lo que no perdonamos es el inserto de su perfume. Nos da igual que otros hagan lo mismo o parecido. También lo hacía Emilio Aragón en Médico de Familia y no es excusa. Es cutre. Punto. No hay más.

La historia se mueve entre el costumbrismo de Cuéntame y el mundo onírico de David Lynch porque mira, la metáfora del agua vale pero… ¿esas imágenes de ella cambiándose de ropa? ¿Qué sentido tienen? Nuestro sentido arácnido nos dice que nos estamos perdiendo algo… pero ¿el qué?

En fin. Lubna decepciona un poco más, y eso que el nivel del video es sin duda muy superior al de Jamás (ese sí que era un despropósito) pero sinceramente, parece que está todo hecho con tal desgana que se transmite en el propio trabajo y en la mismísima Mónica que parece más preocupada por ser la imagen de un perfume de una empresa bastante extraña que del disco que se supone iba a revolucionar el pop patrio.

Sin embargo, destacamos dos cosas que nos han gustado. Por un lado, las imágenes de Mónica sobre el escenario. Siempre hemos dicho que la Naranjo con pie de micro es capaz de comerse el mundo.

Esto sí es Mónica Naranjo

La otra, el chico que hace de su hijo. Queremos saber quién es y que nos haga un hijo a nosotros.

En unos días sale a la venta la edición Leyenda de Lubna, que nos vamos a comprar, pero el libro nos da auténtico pánico. Y lo sabemos, a este paso nos va a poner una orden de alejamiento pero chica, nosotros sólo queremos que te pongas en manos de gente que sepa aprovechar tu talento.

Pero lo mejor es que juzgues tú mismo:

 

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