Shawna Dicintio, madre de un alumno del instituto Hillsboro de Oregón, ha denunciado al centro y a 5 de sus empleados por, según dice, acosar constantemente a su hijo.
La denuncia que Dicintio ha presentado en el Juzgado del Distrito señala a uno de los profesores, Brett Trosclair, como parte de los individuos que acosaban a su hijo, Jeffrey, en el instituto. Shawna pone como ejemplo de ese acoso varios incidentes ocurridos en el centro escolar, como una vez en que Jeffrey se quejó porque le estaban insultando en el comedor y el delegado escolar no hizo nada; o una ocasión en que un profesor le soltó al chaval que dejara de «ser una diva y una tocapelotas«. Así, en femenino.

Aunque el suceso que más controversia ha levantado fue la vez en que en mitad de una reunión del colegio J.D. le dijo a un amigo que otro alumno le parecía muy mono y el profesor, Brett Trosclair, les gritó que se callaran para después decirles que, atención, les iba a «matar y tirarlos por las escaleras«.
Cuando Jeffrey (que asiste a clases de educación especial y es abiertamente gay) y el amigo se quejaron a la dirección por ese comentario del profesor, a Trosclair lo enviaron a casa con una baja administrativa. Otros estudiantes no tardaron en salir en defensa del profesor tanto en el colegio como en redes sociales, donde utilizando el hashtag #TeamTrosclair le quitan importancia a lo de que les iba a matar y les iba a tirar por las escaleras explicando que era una broma y que Trosclair es un profesor que usa mucho el sarcasmo.

Que a ver, nosotros también somos muy del sarcasmo y la ironía, pero no se nos ocurriría decirle a un chaval que le vamos a matar y a tirarlo por las escaleras.
Trosclair acabó volviendo a la escuela, aunque tanto él como el resto del claustro tuvieron que asistir a dos horas de cursillo en el que se les enseñó a tratar las necesidades de los alumnos LGTBQWERTY.
El problema, como explica Shawna Dicintio en la demanda, es que tras la ida y venida del profesor el acoso a su hijo ha ido a más, sobre todo por parte de los estudiantes que dicen que J.D. es una diva, un matón y constantemente le amenazan física y verbalmente; lo que ha llevado al chaval a no ir a clase y recibir educación online.
Ahora Shawna Dicintio quiere que las autoridades educativas del distrito se hagan cargo de las facturas médicas pasadas y futuras a las que se tendrá que enfrentar su hijo por todo el «estrés emocional, vergüenza, humillación, ansiedad y miedo» que ha sufrido. Además exige al instituto que garanticen la seguridad de J.D. para que pueda volver a clase (aunque eso implique que lleve escolta policial o seguridad privada) y quiere que todo el personal del centro acuda a un curso de sensibilización en temas LGTBQWERTY, pero esta vez que sea de ocho horas y no de las dos que ya han pasado.
Fuente | Oregon Live











