La película de amor con la que se te pondrá dura… o la peli porno con la que terminarás llorando.
Love es la próxima peli del director Gaspar Noé a la que, sinceramente, si no llega a ser por los dos carteles de la peli no le habríamos hecho ni puto caso.
El director define la película, que se estrenará este mes en el Festival de Cannes, como «un melodrama sexy sobre dos chicas y un chico que se la pondrá dura a los tíos y hará llorar a las chicas«. Nosotros en la redacción esperamos verla en algún momento para solucionar nuestro drama. Y es que no sabemos muy bien dónde posicionarnos: Si llorar como chicas o empalmarnos como auténticos machotes. Si hacemos un 2×1, muchísimo mejor.
Más allá de los dos carteles (que no, no son fotos del carrete de nuestro móvil… aunque se parecen bastante) algunos pensarán que la película se venderá como provocadora sin serlo, pero sólo hace falta ver trabajos anteriores de Gaspar Noé para saber que es un provocador nato. En Enter the void podíamos ver aunque no hacía falta mirar el coito desde dentro de una vagina, y en Irreversible asistimos a la violación más brutal de la historia de cine.
Pero Love no es la única peli porno de contenido sexual para marujas con sentimientos. En el recuerdo de todos está Shortbus (si no la has visto ya estás tardando) de Jonh Cameron Mitchell (sí, el de Hedwing and the Angry Inch) en la que podíamos ver un puzzle de historias de amor con escenas de sexo explícito que te hacía llorar y empalmarte a la vez. De hecho Mitchell se adalentó a Noé y declaró en su momento que quería que al terminar de verla la gente dijera: «¡Me he reído! ¡He llorado! ¡Me he corrido!«
O Weekend, en la que dos maricas se conocían por la calle y vivían una fugaz y romántica historia de amor durante un corto fin de semana. Y además follaban. Y los actores están muy buenos.
O la española Habitación en Roma de Julio Meden con dos chicas pasando la noche más corta del año follando y hablando, en una… ¡exacto! Una habitación en Roma.
O 9 Songs, que mezclaba actuaciones musicales con drama de pareja y escenas de sexo explícito cada vez más sórdidas.
Vamos, que no es que Noé haya inventado nada pero siempre es de agradecer que las películas que hablan sobre relaciones entre adultos no tengan a los hombres siempre en calzoncillos y a las chicas siempre envueltas en sábanas.
Aunque claro, a nosotros las chicas como si no salen.












