Un grupo de cristianos conservadores pone el grito en el cielo por unas decoraciones navideñas con dos Josés gays y dos Marías lesbianas cuidando del Niño Jesús.

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Esta semana en la redacción nos hemos dado cuenta de que el sábado es Nochebuena y no hemos decorado nada de nada. El alcohol de la cena de empresa sí que ha llegado a tiempo (y ya se ha acabado, tendremos que pedir más) pero lo que son decoraciones… ni una. Con lo que nos gusta un brilli-brilli y míranos, ni una mísera guirnalda.

Chafardeando por internet hemos encontrado unos adornos para decorar el árbol creadas por Mark Thaler, un artista de California que ha diseñado estos ornamentos para su empresa Pride and More, en los que dos Josés y dos Marías cuidan al Niño Jesús.

Evidentemente a los cristianos esto no les ha sentado nada bien. Los de Christian Concern, un grupo de aburridos cristianos que hacen cosas de cristianos, se han quejado porque consideran que estas decoraciones son “un intento blasfemo de reescribir la historia de la Navidad“. Para su directora ejecutiva, Andrea Williams, “estas decoraciones son un intento ridículo y desesperado para hacer creer que las relaciones homosexuales son puras y sagradas“. Y se pregunta: “¿Hasta dónde llegará el lobby LGTB para intentar normalizar su comportamiento?“.

Lo cierto es que nuestro comportamiento no tiene por qué ser normalizado porque aunque a Andrea le parezca fatal seguramente es más normal que el tinte con el que se tapa las raíces (no la he visto pero doy por hecho que se tiñe). Pero eso a ella no le importa porque dice que “el diseño de Dios es que un niño crezca con un padre y una madre. El Señor Jesucristo fue criado así, y eso es lo mejor para los niños.

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Al lobby LGTB no le interesa el bienestar de los niños y sólo persiguen su propia agenda egoísta. Intentar reescribir la historia de la Navidad es su último autoengaño.” Alguien debería decirle a la Williams que para súperautoengaño ya tenemos bastante con lo de que María concibió a un niño sin que José le metiera el churro. Pero no vamos a entrar en detalles sin importancia ¿no?

No voy a ser yo el que defienda a los cristianos ofendidos, pero sí que te voy a reconocer que me parece un poco rizar el rizo ponerse a hacer muñequitos de la Virgen María lésbica o José la Reina de Jerusalén. No porque resulte ofensivo para los cristianos sino porque realmente no veo necesidad alguna. Y sí, me voy a poner muy demagogo pero ¿habría hecho lo mismo el artista, Mark Thaler, con una figurita de Mahoma?

 

Cierto es que hay muchos grupos de fanáticos religiosos (tanto de un lado como de otro) que no se merecen el más mínimo respeto y que estamos hartos de escuchar a los amigos de Williams decir auténticas burradas sobre nosotros como que hemos causado los desastres naturales o que el SIDA fue una creación de Dios para castigarnos por ser homosexuales. Pero ¿de verdad es necesario convertir a la Virgen en lesbiana? Que por un lado entiendo la parte subversiva de la imagen (y la apoyo como representación artística, aunque sea un puto adorno de árbol de Navidad); pero por otro lado pienso ¿qué necesidad había?.

No sé, me estoy haciendo un lío yo mismo. Probablemente por culpa del alcohol de la cena de empresa.

A todo esto el artista dice que las figuritas son “sólo una imagen” y que los cristianos necesitan “enfocarse en ellos mismos y no preocuparse por lo que hacen los demás“. Además añade que “no todos los puntos de vista son iguales. La gente necesita coexistir y no juzgarse unos a otros.” Aún así, Thaler asegura que se está planteando retirar las figuras de la tienda online que las vende “por respeto a otros seres humanos“.

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Amiga, ya sabes que yo soy la primera que critica a la Iglesia, pero del mismo modo que no nos entra en la cabeza que un gay quiera participar en un rito católico (y luego se queje porque no le dejan) tampoco entiendo por qué tenemos que emularles y ofenderles. Amémonos unos a otros, y hagámoslo mejor que ellos. Aunque sólo sea porque si al final resulta que lo del cielo y el infierno es verdad, nos vamos a morir de risa cuando nosotros montemos un Orgullo ahí arriba y ellos se mueran de rabia ahí abajo.

[divider]Fuente: Daily Mail[/divider]

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