• Dos legisladores republicanos presentan una ley que quiere anular la sentencia del Supremo que legalizó el matrimonio igualitario en EE.UU. porque esa autoridad no puede estar por encima de Dios Todopoderoso.

Ay, los vaticaners… cómo son.

Carolina del Norte parece que se ha convertido en el centro de todas las batallas legales del colectivo LGTB en Estados Unidos, y no es para menos. Primero tuvieron un gobernador que firmó una ley que prohibía a las personas trans utilizar el baño de su género percibido. Luego empresas, eventos y artistas se largaron del estado. El gobernador perdió las elecciones. El ganador, un demócrata, no puedo derogar la ley porque los republicanos se la jugaron. El ex-gobernador iba de radio en radio riéndose del colectivo LGTB. Al final el demócrata aprueba una ley que medio corrige la discriminación…

Y ahora dos republicanos presentan una ley para volver a prohibir el matrimonio igualitario.

La ley propuesta es la HB 780 y la han presentado Larry Pittman, que también es ministro cristiano, y Michael Speciale. Que, como su propio apellido indica, es especial.

La HB 780 viene a decir que el gobierno federal no tiene potestad para regular el matrimonio y, por lo tanto, la enmienda que en 2012 Carolina del Norte aprobó para prohibir el matrimonio igualitario permanecería vigente al considerarse que la sentencia de 2015 en la que el Tribunal Supremo de EE.UU. legalizaba el matrimonio igualitario legal en los 50 estados no tiene valor.

¿Y por qué no tiene valor? Porque por encima del Supremo está… Dios. El texto de la ley dice, tal cual, que la sentencia del Supremo en el caso de Obergefell v. Hodges “sobrepasa la autoridad del Tribunal relativa al decreto de Dios Todopoderoso que determina que ‘un hombre debe dejar a su padre y a su madre y permanecer con su mujer, con la que se volverá una sola carne’ (Génesis, 2:24). La sentencia además anula el claro significado y entendimiento del matrimonio en todas las sociedades a través de la historia pasada.

Con dos cojones, sí señor.

Pittman, el ministro cristiano, no ha hecho comentarios sobre esta propuesta de ley pero Speciale, que ¡es especial!, ha intentado vender que no se trata de prohibir el matrimonio entre personas del mismo sexo… Aunque los legisladores tenían que hacer algo para recuperar la prohibición de 2012.

Desde la Unión por las Libertades Civiles Americanas su directora regional Sarah Gillooly ha publicado un comunicado en el que explica que la propuesta de ley “es absurda, inconstitucional y la prueba fehaciente de que muchos legisladores de Carolina del Norte están comprometidos con la discriminación hacia las personas LGTB y sus familias. Los legisladores de Carolina del Norte no pueden desafiar al Tribunal Supremo de los Estados Unidos basándose en sus extremistas opiniones personales.

Desde aquí queremos recordar a Pittman y al otro, al especial, que aunque en esta web no somos muy religiosos sí creemos fervientemente en el evangelio según Miss Topacio Fresh y estamos convencidos de que Dios no está a favor de esa ley porque:

Fuente | Pink News