• Un restaurante de Nueva Zelanda cambia su menú tras la protesta de los clientes al ver la palabra “maricón” utilizada de forma peyorativa.

Maricón, qué difícil es que el mundo hetera entienda cuándo puede y cuándo no puede usar la palabra “maricón. Y eso que la norma es muy sencilla: “maricón” es un insulto, siempre que no sea una marca lingüística de confianza entre dos personas. Cuando “maricón” se usa como sinónimo de “cobarde” o de cualquier otra cosa negativa, es homofobia.

Pues eso es lo que no han entendido en el Bun Mee Kiwi, un restaurante de Nueva Zelanda que abrió sus puertas la semana pasada y que sirve rollitos vietnamitas con muchos jalapeños cuyo sabor picante te encantará… “salvo que seas un maricón”.

En cuanto el local abrió sus puertas y colgaron el menú online aparecieron las primeras quejas de los clientes a los que les parecía ofensivo que se dijera que si no eras capaz de comerte ese bocadillo es porque eras maricón: “¿En qué planeta y en qué siglo vivís si os parece una buena idea para vuestro nuevo negocio meter un insulto homófobo en vuestro menú? Totalmente patético“, escribió un usuario en Facebook. “Publicidad homófoba. No tiene gracia. Nunca volvería a comer aquí“, lo más bonito que le pueden decir a tu restaurante:

https://www.facebook.com/riki.taniwha/posts/1292190880863620:0

Desde el restaurante publicaron un texto en su página de Facebook explicando que su intención nunca fue ofender a nadie porque, atención, “Nuestro antepasados son de la Polinesia así que para nosotros no era ofensivo.

REALLY?

Guau guau guau guau gente, relaxxxxxxx… Si la palabra “mariquita” es ofensiva encontraremos una palabra más apropiada… Lo arreglaremos así que relaxxxx. Por favor, ayudadnos a buscar una palabra políticamente correcta, pero no puede ser mariquita. Gracias y pedimos disculpas.

El texto te lo he puntuado porque ellos lo publicaron así como el que escribe dictándole a Siri estando Siri de resaca. Poco después el restaurante modificó el menú online y está cambiando el impreso en el local, para cambiar el “salvo que seas maricón” (“unless you’re a poof“) por un “unless you can’t handle the jandal“, una expresión para referirse a cuando alguien no puede controlar una situación. Vamos, que no te da miedo.

Aunque a muchos les puede parecer una tontería (en el Facebook del restaurante hay mucha gente diciendo que no entienden por qué nos ofendemos), lo del Bun Mee Kiwi no está muy lejos de cuando en tu pueblo las charangas cantan el “Maricón el que no bote o cuando en una discoteca o una fiesta popular se escucha el “matarile al maricón” del Puto de Molotov.

Fuente: Pink News

  • Fede

    Honestamente creo que nos estamos pasando de la raya con esta “corrección política” que se está transformando en una censura feroz. A mi como maricón el comentario no me ofende, simplemente porque el propósito del restaurant no era ofender (de la misma forma que al drag Borja Casillas se le absuelve de delito por considerar que su objetivo nunca fue ofender los sentimientos religiosos de nadie). Creo que hay que entender las palabras según el contexto y la intención antes de apresurarse a poner a nadie en la picota.