Ay… las parejas abiertas…

Todos nos hemos encontrado con alguna. O hemos estado en alguna. O nos hemos metido en alguna. Según una encuesta que se hizo en 2005, el 40% de los hombres gays en pareja aceptaban el sexo fuera de la relación. De hecho es bastante habitual encontrarte por Grindr a algún chico buscando guerra con el “Open Relationship” puesto en el perfil. Desde los que buscan “amigos” (con una foto sin camiseta marcando todos los músculos imaginables, algo importantísimo para hacer “amigos”) hasta los que buscan trío con su churri; pasando por los que sólo quieren un polvete con alguien que no sea el de siempre o el que busca un rabo para su novio.

Chica, hay de todo. Y nos parece maravilloso.

new-everything-is-awesome-gif-222

Lo que también nos parece maravilloso es que según un pequeño estudio realizado por Christopher Stults del Centro de Estudios para la Salud, la Identidad, el Comportamiento y la Prevención de la Universidad de Nueva York, los gays en parejas abiertas están, paradójicamente, más unidos que aquellos que están en una relación monógama.

what-did-you-say-gif

Antes de que saques el tridente y te pongas a comentar como una loca, espérate y lee bien lo que te cuento.

En junio del año pasado Stults realizó entrevistas de 45 minutos a 10 parejas gays de edades comprendidas entre los 19 y los 43 años. Según el investigador el objetivo del estudio (que pagó el Centro Rural por la Prevención del SIDA y otras ETS de la Universidad de Indiana) era ver cómo se forma y evoluciona una relación abierta, examinar la calidad de la misma, la satisfacción de los miembros y el riesgo de contraer VIH u otras enfermedades de transmisión sexual. Con las entrevistas ya finalizadas, Stults espera poder publicar el estudio a finales del años que viene (chica, el hombre se lo toma con calma); pero tiene claro que, según su percepción, las relaciones abiertas pueden llegar a ser más felices y enriquecedoras que una relación monógama.

Mi impresión hasta ahora es que no parecen estar menos satisfechos, e incluso su comunicación es mejor que en una pareja monógama porque han tenido que negociar detalles muy específicos“, explica Stults. Además lo del riesgo de contraer una ETS no parece ser un problema y es que, por la información de la que dispone, ninguna pareja contrajo el VIH y sólo una pilló otra ETS.

Te in-Teresa
Chemsex for dummies: verdades, mentiras y riesgos

tumblr_m2nq8yCAuR1r85kd8

Hugh McIntyre y Toph Allen son dos chicos de Nueva York que participaron en el estudio. Ambos mantienen una relación abierta y les funciona a la perfección: “No cambiaríamos nada. Podemos cubrir nuestro deseo de tener sexo con otras personas. Evitamos el engaño y el resentimiento que surge en una relación monógama cuando no puedes perseguir tus impulsos sexuales“. Lo que tienen claro tanto Hugh como Toph (y, según parece, el resto de parejas del estudio) es que para que la cosa funcione se han de establecer ciertas normas. Para ellos hay dos normas básicas: siempre contarle a tu pareja cuando te has acostado con alguien y practicar sexo seguro.

Pero para otra pareja la cosa es diferente, las normas para David Sotomayor y su chico son que pueden tocar y practicar sexo oral con otros hombres; pero no pueden darse besos, ni penetrarse analmente, ni salir en una cita. Para ellos el beso tiene un valor emocional y al seguir esas normas (aunque Sotomayor reconoce que alguna vez las ha roto y eso ha creado conflicto porque surge la duda de si el otro te está contando toda la verdad) “protegemos el amor dentro de nuestra relación.

avengers-gif
RECREACIÓN: Las normas protegiendo tu amor

Muchos son los que ven totalmente lógico que los hombres gays sean más propensos a mantener relaciones abiertas. Por que, como explica Michael Bronski (profesor en el departamento de mujer, género y sexualidad en la Universidad de Harvard), a los hombres gays “se les ha excluido de las nociones tradicionales del comportamiento sexual, han tenido que crear sus propias tendencias y forjar sus propias normas para las relaciones.

Pero aún así el estigma sobre la pareja abierta sigue estando presente. Hugh y Toph explican que más de una vez se han encontrado con gente gay y hetero que daban por hecho que su relación era “menos que la de los demás porque no eran monógamos, “eso es algo ofensivo y bastante ridículo“, explica Hugh.

Y es que no a todo el mundo le parece tan genial lo de las relaciones abiertas, incluso hay expertos que las desaconsejan porque “el sexo es una experiencia emocional. Hay emociones en juego, e incluso en la experiencia más pasajera alguien puede acabar enganchado“, explica Brian Norton, psicoterapeuta especializado en parejas gays y profesor adjunto en la Universidad de Columbia. Salir de la pareja, según él, puede llevar a un estado de inseguridad emocional porque “puede resultar difícil aceptar que no podemos serlo todo para nuestra pareja. Una relación es un balance constante entre las necesidades en conflicto de dos humanos: la autonomía y la necesidad de acercamiento.” Toph, el de la pareja abierta, no ve tanto drama en el tema: “Es verdad que el sexo y el amor están relacionados, pero no son lo mismo. El amor es mucho más que el sexo. Hay intimidad, amistad, cuidado mutuo y respeto.

Te in-Teresa
#PlacajealVIH: primer video interactivo por la prevención
A ver si hay huevos para hacer esto con el "Top XL" de Grindr con el que acabas de quedar
A ver si hay huevos para hacer esto con el “Top XL” de Grindr con el que acabas de quedar

Además Norton cree que esa tendencia de los hombres gays a participar en relaciones abiertas se debe al miedo a la intimidad: “La experiencia de aceptar tu propia identidad homosexual a veces puede estar relacionada con cierto abandono emocional, vergüenza y rechazo. Así que nuestra experiencia con el amor y la intimidad en una edad temprana a veces se pone en peligro o se rompe, y cuando como adultos alguien intenta acercarse a nosotros, activamos las defensas. Es parte de la naturaleza humana el evitar volver a sentir el abandono, así que las relaciones abiertas pueden ser una forma de mantener la distancia respecto a otro hombre.

gif92

Pero por muy filosófico que el profesor Norton se ponga para hablar de parejas que se abren tanto que luego no hay cojones a volver a cerrarlas, para Hugh y Toph la cosa no funciona así. Según Toph, abrir la pareja no ha hecho otra cosa que fortalecer su relación: “Siento que tenemos un grado de conexión mucho mayor porque permito que él explore su sexualidad con otras personas y además le agradezco que me permita hacer lo mismo.

Si esto fuera una web normal ahora vendría cuando yo escribo lo de: “¿Y tú, qué opinas de las relaciones abiertas?” para que os pongáis a comentar como locas y esto se viralice. Pero como no somos una web normal, os voy a recordar que antes de poneros a insultaros unos a otros (porque es lo que vais a hacer, aquí o en Facebook, que os conozco), es importante no ser ELLA:

reynolds

Por eso yo me callo.

Fuente | The Guardian

Deja tu comentario