Television host Piers Morgan hosts a conversation titled "Communication by Design: Inspirational Change" during the final day of the Clinton Global Initiative 2012 (CGI) in New York September 25, 2012. The CGI was created by former U.S. President Bill Clinton in 2005 to gather global leaders to discuss solutions to the world's problems. REUTERS/Andrew Burton (UNITED STATES - Tags: POLITICS) - RTR38EKY

Un antiguo becario del News of the World acusa a Piers Morgan de enviarle encubierto a un grupo de apoyo a jóvenes LGTB con la intención de destapar (más bien inventarse) una red de abusos sexuales.

[divider]Actualidad | La puta actualidad[/divider]

Las cosas se están poniendo un poquito complicadas para Piers Morgan, un señor bastante lamentable de Reino Unido. Se supone que Morgan es “periodista“, pero es tan absurdo como llamar periodista a Eduardo Inda así que podemos ahorrarnos las risas. Morgan se hizo famoso al convertirse en el editor del News of the World, periódico propiedad de Rupert Murdoch (amiguito de Aznar, por cierto), y por saltarse a la torera cualquier norma periodística y atacar a saco a los famosos que le caían mal.

Murdoch es, además, jurado en el Got Talent británico y americano y ganó la edición de The Celebrity Apprentice. Efectivamente, el programa de Donald Trump. Del que es amiguito. Dios los cría y ellos se juntan, hija.

EL ASCO

Piers es ahora co-presentador del programa Good Morning Britain de la ITV británica y esta semana tenía que entrevistar a Ewan McGregor, que está de promoción de Trainspotting 2. Pero el actor ha dicho que no piensa sentarse a hablar con Morgan. ¿El motivo? Esta mierda de tweet que lanzó el “periodista” hace unos días:

Estoy planeando la “Men’s March” para protestar contra la progresiva castración de mi género por las feministas rabiosas. ¿Quién está conmigo?

A ver, es que Morgan es imbécil, es normal que publique esas cosas. Pero McGregor no tiene por qué aguantarlas, así que:

Iba a ir a Good Morning Britain, no me di cuenta que Piers Morgan presentaba. No iré después de sus comentarios sobre la Women’s March

Te in-Teresa
Las familias homófobas de las víctimas de Orlando se pelean por la indemnización

Morgan contestó diciéndole a McGregor que ya es “mayorcito” para aceptar las opiniones políticas diferentes y que, al fin y al cabo, sólo es un actor.

Un actor que pasa de tu puta cara, Piers.

ES EL PUTO OBI WAN, PIERS.

Aprovechando esta polémica, Benjamin Myers ha salido a recordar un episodio bastante turbio del pasado de Morgan, de cuando era editor del News of the World. Resulta que Myers trabajaba como becario en el periódico y con 19 años Morgan le fichó para que se infiltrara en un grupo de apoyo a jóvenes LGTBQ. El grupo lo dirigía una pareja de mujeres lesbianas y Morgan quería saber lo que pasaba allí, pero no por interés periodístico ni por ayudar al grupo.

El periodista y escritor Benjamin Myers

Myers publicó en 2011, justo cuando cerró el News of the Worldun artículo en Vice explicando que lo que Morgan quería era que encontrara pruebas de que el grupo se utilizaba para abusar sexualmente de los menores que acudían a buscar ayuda:

Así que esa noche me encontré a mí mismo en un club de jóvenes interpretando el papel de un chaval de 16 años sexualmente confundido que se había mudado a la zona y estaba buscando amigos y, ojalá, según mi nuevo amigo periodista, los avances de algún nuncio depredador. Con suerte me aceptarían a mí y a -cruza los dedos- algunos de los miembros más jóvenes del club en las mugrientas garras de un círculo de abuso de menores.

Evidentemente eso no pasó, y cuando Myers volvió para decirle a Morgan que allí no había pedofilia ni nada malo, Morgan le dijo que era imposible, que tendría que volver la semana siguiente porque “debe haber algo muy oscuro ocurriendo. Encontraremos algo. No te preocupes. Encontraremos algo.

Te in-Teresa
Una escuela privada en Sydney implanta los uniformes de género fluido

Conociendo la carrera de Morgan (el periódico cerró porque tuvo que reconocer que había hackeado los teléfonos de un montón de famosos para conseguir noticias), estaba claro que si no lo había se lo habría inventado. Así que Myers volvió una vez más al grupo de apoyo llevando un micro y acompañado de otro periodista y un fotógrafo que no paraban de pincharle para que encontrara algo sucio. En ese momento Myers se dio cuenta de que no quería participar en esa cacería homófoba y dimitió.

Y así es, queridos niños, cómo se lucha contra los hijos de puta: no entrando en su juego y exponiéndoles ante el resto.

[divider]Fuente: Vice[/divider]