Cuando ayer terminó la primera semifinal de Eurovisión, en la que Rusia evidentemente se clasificó para la final, los ganadores pasaron por la sala de prensa para contestar a las preguntas de los periodistas. Y cuando le tocó el turno a Sergey Lazarev, la musculoca rusa, un periodista ucraniano (…) le realizó la siguiente pregunta:

Sergei, eres un gran favorito para ganar, y una parte muy grande de la competición es la comunidad LGTB. ¿Será seguro para las personas gays y lesbianas ir a Rusia el año que viene?

gJXXHcg¿Y cómo contesto yo a eso, Señor?

No sabemos qué periodista ucraniano fue, pero gracias por hacer la pregunta que todo el mundo se está haciendo. Cuenta Robin Holley del Gaytimes que inmediatamente después de hacer la pregunta hubo algunos vítores y aplausos por parte de casi todos los periodistas en la sala… y un holandés que le abucheó. Pero Sergey respondió igual y dijo lo siguiente:

Puedo decirte que mucho de lo que se dice o se rumorea sobre los problemas LGTB en Rusia son cosas que se dicen y rumores. La vida gay existe en Rusia, no es un secreto, creo. Somos un país moderno, y todas nuestras ciudades tienen vida gay y discotecas gays… ¡Puedes mirarlo en Google! Pero creo que si Eurovisión fuera a Rusia, creo que apoyaríamos mucho a la comunidad gay y también creo que tendrías que venir a Rusia y verlo. Fuimos anfitriones de los juegos Olímpicos de Sochi y fue fantástico, y vino mucha gente diferente a Rusia, de diferentes nacionalidades y orientaciones sexuales y se lo pasaron muy bien. Disfrutaron y no hubo ningún problema. Fuimos anfitriones de Eurovision en 2009 y también fue bueno, y todo el que vino se lo pasó bien y seguro que eso pasaría otra vez si ganara Rusia. Todos los rusos aman Eurovisión y de verdad queremos organizarlo, y haremos lo mejor para nuestros invitados, eso seguro. Puedes sentirte seguro en nuestro país.

Sergey, antes de nada, una cosa. No todo el mundo se lo pasó bien en Rusia.

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Dicho esto, voy a hacer un poco de abogado del diablo. Hace unos años (curiosamente el fin de semana en que Loreen ganó Eurovisión) yo fui a pasar unos días a Moscú. Y lo primero que hice cuando llegué al hotel fue abrir Grindr. Durante cuatro días me paseé por donde me dio la gana y cada vez que encontraba wifi buscaba rusos buenorros (para nada, porque no tenía tiempo de follar); pero me explicaron que los jardines alrededor del Kremlin son una conocida zona de cruising y me recomendaron a qué discotecas gays podía ir si me apetecía salir por la noche.

Así que sí, hay vida gay en Moscú. Y hay discotecas gays. Pero también hay grupos organizados que engañan a homosexuales en las redes sociales para retenerlos y torturarlos, grabándolo en vídeo y subiéndolo a internet sin que el gobierno haga nada. El mismo gobierno que aprueba una legislación que prohíbe hacer “propaganda homosexual” a menores de edad, pero que en la práctica utiliza esa ley para institucionalizar la homofobia.

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Rusia es un país moderno, para lo que quiere. Porque sí, mucho cochazo, mucho iPhone y mucha conexión a internet; pero la sociedad rusa es una de las más cerradas que te puedes echar a la cara. A Rusia el resto del mundo le da igual, porque no lo necesitan. No les importa que vayas a visitarles en plan turista porque gran parte del turismo que tienen en la propia Moscú es de rusos de otras partes del país (un país gigantesco); de ahí que en el McDonald’s de la Plaza Roja (sí, hay uno) no hablen inglés. ¿Para qué?

Cuando saltó la polémica sobre la ley de la propoganda gay yo remé bastante contra corriente porque no me quise sumar a la histeria colectiva que se desató en todas las webs que decían que había que boicotear a Rusia. Primero porque muchos querían dejar de comprar Absolut, que es un vodka sueco. No, en serio, primero porque algunas de las informaciones que se publicaron esos días no estaban contrastadas. Y segundo (y más importante) porque un boicot a Rusia es inútil. Rusia es una potencia en si misma.

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El problema de Lazarev es que quiere vender una imagen de Rusia que no es real. Rusia no es un país moderno, es un país intolerante y que vulnera los derechos humanos. Sí que hubo problemas con la comunidad LGTB durante los JJ.OO. de Sochi, como explica la Human Rights Campaign y no, no es seguro para los gays ir a Rusia. O más concretamente: no es seguro para el conjunto de los gays ir a Rusia. Tú puedes ir, nadie te va a hacer nada si no pareces gays. Pero a la que tengas el pelo de color (como le pasó al cantante israelí Hovi Star) o vayas con dos amigos y sueltes un poco de pluma, tendrás un problema. No te pegarán y subirán el vídeo a Youtube, pero serán hostiles contigo.

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Robin Holley, el cronista del Gaytimes en Eurovisión, explica por ejemplo que llegado el caso él no se sentiría cómodo caminando por las calles de la ciudad rusa en la que se celebre esa hipotética final del festival con una acreditación de prensa en la que pone “GAYTIMES”. Y también explica por qué el periodista holandés abucheó al que hizo la pregunta y le espetó: “Debería darte vergüenza preguntar eso“. El holandés, que se escondió entre la multitud y no dejó que Holley viera de qué medio era, explicó después que la pregunta le molestó porque “Esto no es sólo una competición gay. A lo mejor estaba un poco frustrado y no tendría que haber reaccionado así, pero estoy harto de ese sentimiento. No creo que esa pregunta fuera legítima. No me gusta, porque no creo que haya un motivo para hacerla, es algo que no se ha preguntado a otros países salvo a Rusia.

Y ahí, evidentemente, le tengo que dar la razón al holandés. Soy el primero que aplaude que el ucraniano preguntara eso a Sergey, pero aplaudiría más si también se lo preguntara a los representantes de los países tradicionalmente homófobos. Hace no mucho os contábamos que gran parte de los médicos de Bulgaria, Letonia, Hungría o Rumanía (entre otros) creen que la homosexualidad es una enfermedad. ¿Por qué no le hacemos esa pregunta a Francesca Michielin, cuyo país -Italia- también tiene un alto grado de homofobia? 

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Porque por algún motivo en el imaginario colectivo hemos decidido que lo de Rusia y su ley anti-gay es más grave; cuando en realidad es sólo un síntoma de un problema social que también existe en muchos otros países (lo que pasa es que Rusia es el único que puede permitirse legislar así, porque no depende de la Comunidad Económica Europa -entre otros muchos motivos-).

Algunos dicen que estos temas deberían quedar fuera de la competición. Que Eurovisión no es y no debería ser nunca un concurso político. Y tienen razón. Y no digáis ahora que “todo es política” porque que un país vote a su vecino no es política, es proximidad cultural. El problema es que no estamos hablando de política cuando hablamos de derechos LGTB, no es una opinión, no es una forma de ver la sociedad. Son derechos humanos. Y tal vez deberíamos empezar a preguntar a la UER si no queremos un Eurovisión que se comprometa a respetar los Derechos Humanos.

Pero esa pregunta no quiere hacerla nadie. Porque nosotros vamos a seguir viendo el festival y Rusia va a seguir participando y la UER va a seguir haciéndose la tonta y tapando los abucheos en directo. Y si te molesta que Sergey gane y el Festival vaya a Rusia, acuérdate de molestarte también por la posibilidad de que gane Italia, Rumanía, Ucrania o cualquier otro país en el que estás igual de mal visto. O eso o ignoramos el tema.

Complicado ¿eh?

¿Lloras? Pues aun vas a llorar más

De todas formas, hay que tener memoria para todo. El que ganó el año pasado, cuyo nombre no me apetece mirar cómo se escribe correctamente, os recuerdo que dijo que ser gay era una “abominación”. Pero como luego su discográfica le hizo una magnífica campaña de lavado de imagen y hasta concedió una entrevista a nuestros amigos de la Shangay (que no le hicieron fotos en la Sauna Paraíso, shame on you) pues no pasa nada. ¿No?

medium_qf3-SaNo7kq7IFa-yVTxATsucK9G47n9YRtZcMPviGECon esta sonrisa le perdonáis cualquier cosa. Así nos va.

En cualquier caso, en algo hay que darle la razón a Sergey. Hay vida gay en Rusia. Concretamente, hay vida gay en la señora que estaba sentada a su lado durante la rueda de prensa.

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Y luego tienen los huevos de escandalizarse porque ganara Conchita Wurst.

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