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La serie The Real O’Neals emite un chiste que Ramírez y otros activistas bisexuales consideran bifóbico, y han alzado sus protestas en forma de petición online.

[divider]Actualidad | Alerta Homo[/divider]

Sara Ramírez está cabreada. Bastante. Y lo curioso es que está cabreada con la ABC, la cadena que emite Grey’s Anatomy, serie en la que ella trabajó durante más de diez años.

Todo viene por un chiste emitido en la serie The Real O’Neals, que es probablemente una de las series más gays que se emiten en la actualidad. En una escena de la serie el protagonista, un chico gay que acaba de salir del armario, sufre como Geno porque cree que a su novio le pasa algo y especula sobre lo que le puede pasar:

Ay Dios. Allá vamos. ¿Pies palmeados? ¿Problemas económicos? O peor… ¿bisexual?

Pues a Ramírez, que el año pasado salió del armario como bisexual, este chiste le sentó como una patada en los ovarios y así lo ha dejado claro en Twitter, donde ha compartido una petición para exigir a la cadena una disculpa:

LAS PALABRAS IMPORTAN. POR FAVOR, FIRMAD esta petición para protestar contra la bifobia de ABC en The Real O’Neals.

Y como alguien que ha trabajado para ellos por más de una década, estoy francamente muy triste y decepcionada. Invertiré mi marca donde se me respete.

Queridos ABC y The Real O’Neals: aceptadlo, afrontadlo, aclaradlo, empoderad a nuestros jóvenes de la comunidad Queer y Bisexual con retratos adecuados y positivos.

Noah Galvin, el actor que da vida a Kenny (el personaje gay que hizo esa broma), ha salido a defender la serie y a pedir disculpas explicando que era un simple chiste que representaba a un adolescente en estado de pánico cuyo mayor temor era que su novio le deje por una chica: “Siento si hemos ofendido a alguien. Espero que sepáis que nuestra serie lucha por la visibilidad y la inclusividad y en el futuro lo haremos mejor.

Podrías pensar que después de esa disculpa la cosa se ha tranquilizado, pero NO. El activista bisexual Eliel Cruz se puso en contacto con PFLAG (la organización de familias LGTB que, para más INRI, colaboraba en ese episodio) para pedirles explicaciones, y desde PFLAG respondieron que estaban tan centrados en la parte del capítulo que hablaba de la familia que ese chiste se les pasó por completo; reconocieron que fue un error, que debieron eliminarlo y que no volverá a pasar:

Y fíjate que yo, que soy así de multitasking, estaba escribiendo esto y a la vez no podía quitarme de la cabeza a estos dos:

Cierto es, no lo podemos negar, que en la comunidad gay (y diría que en la lésbica también pero como no soy lesbiana no me meto en ese jardín) hay una cantidad tremenda de bifobia. Las personas bisexuales no sólo suelen estar invisibilizadas sino que cargan con un estigma brutal. ¿Cuántas veces hemos hecho bromitas a su costa? ¿Cuántas veces hemos dicho aquello de ‘dice que es bi pero es maricón‘? Mogollón, ya te lo digo yo.

Pero aunque entiendo perfectamente por qué a Sara Ramírez, Eliel Cruz y a cualquier persona bisexual ese chiste le puede parecer ofensivo y fuera de lugar, no puedo quitarme de la cabeza la idea de que se trata de una serie de ficción. El que está haciendo ese chiste, al que en la petición online acusan de “decir que los jóvenes bisexuales son peores que una anormalidad genética o un problema financiero“, es el personaje. No es el guionista. No es el actor. Es el personaje.

Y dentro de las obras artísticas los personajes han de tener derecho a decir lo que tengan que decir. Mauricio Colmenero era xenófobo, racista, homófobo y un personaje con unos valores éticos deplorables; pero era eso, un personaje. La serie Aída no era así. El actor no es así. El personaje de Fidel era un estereotipo con patas, por ejemplo, pero a pesar del retrato burdo que hacía la serie (retrato que, por cierto, hacía con todos y cada uno de los personajes) significó un punto de inflexión para muchos menores gays en España.

Joder, ayer mismo vi “Que Dios Nos Perdone” y cada vez que el personaje de Roberto Álamo insultaba a alguien al grito de “maricón” no pensaba en abrir una petición online para que el guionista se disculpara, pensaba “es lamentable que, a día de hoy, esa palabra se siga usando así pero SE USA, las personas así LA USAN, y no mostrarlo sería un error.

Entendería este cabreo monumental de Ramírez si ese chiste lo hubiera hecho el guionista en su cuenta de Twitter. O el actor en una entrevista. Porque ahí estarían hablando ellos directamente. Pero en la serie el que está hablando es el personaje, y precisamente si lo que buscamos es la representatividad de todo el colectivo tenemos que apechugar con lo que nos toca, y la bifobia está ahí. La forma de luchar contra ella no es eliminar mágicamente la bifobia, el racismo, la xenofobia, la homofobia, la transfobia de esos personajes; sino mostrarle al público que esos personajes se equivocan.

  • pasaelmocho

    De verdad que parece que hay gente cuya meta en la vida es indignarse y sentirse ofendidísimo por todo, qué cansinos.