KANSAS CITY, MO. - MARCH 12: Members of the Westboro Baptist Church protest before a campaign rally at the Adams Mark Hotel for Republican presidential candidate, Sen. Ted Cruz (R-TX) on March 12, 2016 in Kansas City, Missouri. The candidates continue to campaign before the March 15th Missouri primary. (Photo by Kyle Rivas/Getty Images)

En esta web somos muy fans de las locas de la Iglesia Bautista de Westboro, esa organización religiosa extremista que de vez en cuando monta saraos para difundir el odio y la homofobia boicoteando los funerales de personas gays o apareciendo en cualquier marcha del Orgullo con carteles diciendo que todos van a arder en el infierno. Lo último que intentaron fue tocar los cojones en el funeral de una de las víctimas de Orlando, pero fueron detenidos por un montón de gente disfrazada de ángeles.

The Conjuring
The Conjuring

Justo delante de la casa en la que se localiza la Iglesia está la ONG Planting Peace, los que hace no mucho declararon la Antártida como el primer continente gay-friendly; que además de tener una casa preciosa pintada con los colores del arcoíris han hecho cosas tan guays como casar a Dumbledore y Gandalf.

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Y da la casualidad de que los dos sitios son lugares de peregrinaje en el Pokémon Go!

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La primera, la Iglesia de Westboro, ha resultado ser un gimnasio para Pokémons. Y los usuarios del videojuego de realidad aumentada están luchando enfervorecidamente por el control del mismo. La risa es que cada vez que uno gana a otro plantan a un Pokémon en la localización con nombres como “LOVEISLOVE” o “STOPHATE!

A la Iglesia Bautista esto no le hace demasiada gracia, aunque como están locos han aprovechado la ocasión para darle la vuelta a la tortilla y utilizar el videojuego para proclamar su mensaje: “Intentamos hablar cualquier lenguaje que esté siendo hablado” ha dicho Steve Drain, uno de los jefazos de la Iglesia homófoba. Lo más delirante es que aunque el mismo Drain reconoce que los Pokémon son medio diabólicos porque algunas personas los adoran más que a la religión, han cogido al pobre Jigglypuff y lo han convertido en aliado de su causa con el lema “Pokémon Go! and sin no more

Esta pequeña iglesia, por muy despreciada y vilipendiada que sea, su localización será recordada por toda la eternidad. Estamos dispuestos a decir, con la gracia de Dios, que la homosexualidad está mal. Y eso es por lo que se nos conoce, aunque predicamos toda la palabra del Señor.

Como se entere Nintendo...
Como se entere Nintendo…

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Al otro lado de la calle, en la Rainbow House de Planting Peace, además de echarse unas risas están gozando con este momento porque, como explica Davis Hammet, el director de operaciones de la ONG, “cada día hay unas 150 personas que visitan la Casa de la Igualdad y desde que se lanzó Pokémon Go hemos visto a un montón de gente que viene aquí por la oportunidad de controlar la Iglesia Bautista de Westboro. La enorme popularidad del juego es uno de los motivos, pero creo que la imagen general es que hay mucha gente buscando formas productivas y ligeras de menoscabar y desafiar mensajes de odio.

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De profesión: GAYMER

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Y es que si la Iglesia de Westboro es un gimnasio Pokémon, resulta que la Rainbow House es una Pokéstop, un sitio en el que los jugadores pueden recargar pociones, pokéballs y otros recursos que les ayudan a la hora de continuar jugando. A Hammet el hecho de que la Iglesia sea un gimnasio y justo enfrente estén ellos como Pokéstop le parece maravilloso porque su ONG se encarga de “desafiar los mensajes de odio allá donde estén, ya sea en Pokémon Go! o en una convención Republicana.

Si estás por Topeka, Texas, y te apetece cazar algún Pokémon por favor, no dudes en recargar energías positivas en la Rainbow House y luego darle candela a la Westboro Baptist Church.

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Fuente | The Huffington Post