Bro

Que levante la mano el que no haya conocido un armarizado hetero que follaba con tíos. Que levante la mano quien no se haya encontrado nunca con un marica en una app de zorreo que aseguraba que él te la chupaba, pero que iba de “rollo hetero” y de que no le iban esos mariconeos que te gustaban a ti. Porque tú eres el maricón, claro. Él se mete en la boca más pollas en un mes que tú en un año, pero porque es hetero, macho, masculino que busca similar, sin pluma, discreto. Y antes de que digas nada, ya sabemos que la orientación sexual no la define sólo la capacidad de tener sexo. Hay hombres que no se identican como heterosexuales y se acuestan con otros hombres. Pero somos zorras perras viejas y sabemos distinguirlos.

Lo que tú quieras ser
Lo que tú quieras ser

Todo el mundo, hasta los conspiranoicos homófobos, lo sabe: los gays tenemos móviles inteligentes con los que contactamos unos con otros. El catálogo de aplicaciones para hacer amistades  zorrear es enorme y no para de crecer, pero ¡siempre quedan nichos en el mercado que se pueden explorar!

Amigas heteroflexibles, heterocuriosas, armarizadas, “hombres que ocasionalmente le chupáis el pene a otros hombres”… ¡ha llegado la app que todas vosotras estábais buscando! Y todo en ella es, como estabáis buscando, muy para HOMBRES, muy para MACHOS como vosotros, empezando por su nombre: Bro, tomando el nombre de la subcultura homónima, aunque su trasfondo sea más bien un remedo de lo que se conoce como bromance. El rollo bro está muy relacionado con las hermandades (fraternities) universitarias americanas, o sea, que para el usuario target de esa aplicación suponen un morbo e idolatración de aquellos conceptos emanados de la convivencia íntima entre (supuestos) heteros, y que ha sido bien explotada por la industria del porno. La pátina de endohomofobia es evidente.

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Todos, menos tú que usas esta app
Todos, menos tú que usas esta app

De momento, la app está en fase beta (cerrada) y sólo está disponible en la Apple store  (para  machos, pero machos que usan móviles mejores que los nuestros), así que no hemos podido probarla. Por las capturas de pantalla que aparecen en sus páginas de promoción, parece una mezcla entre el Grindr que todos conocéis porque lo vistéis en el programa de Mariló y Tinder, con un mecanismo por el que puedes ir señalando si un perfil te pone perraco interesa o no.

Vale, es cierto que hay quien ha encontrado a su compañero de piso en el Manhunt. O que puedes usar el Grindr para chatear con Madonna. Pero creemos que está bastante claro que ésta es una app de zorreo más, por mucho que sus creadores prefieren definirla como  una aplicación para los hombres puedan conectar y establecer lazos entre ellos, sin que sea necesariamente sexo lo que buscan, o sea, la definición clásica de bromance. Vamos, todos sabemos que detrás de los perfiles del tipo “masculino busca similar” que te aparecen en el Wapo están usuarios que buscan una bonita amistad que comienza con una conversación sobre qué ferretería de la ciudad vende los mejores tornillos y tuercas.

Are you sure?
Are you sure?

En la publicidad de Bro insisten mucho en la peligrosa cantinela de que no hay que ponerse etiquetas y que “da igual como te identifiques sexualmente: un hombre sigue siendo un hombre” . Y vamos a ver, bitches y bitchos. Claro que somos hombres. Hombres que chupamos penes y tíos que nos follamos a otros tíos. El problema es que mientras unos se esfuerzan porque esas etiquetas sean visibles y las podamos llevar con orgullo, otros preferís montaros películas y quedar discretamente entre vosotros, arrastrando complejos, culpabilidades y todo lo demás. Somos todos muy hombres, pero a algunos no nos importa que nos etiqueten, porque sabemos lo que somos.

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Yayyyy !
Yayyyy !

Y vamos a ver, a estas alturas de la película, hay cosas que ya no sabemos si nos dan risa, asco o vergüena ajena. Es cierto que hay una categoría de hombres, los HSH,  que tienen sexo con otros hombres y no por ello dejan de considerarse heterosexuales. Puede costarnos entenderlo, pero existen. En principio, Bro parece que ha nacido para ellos, aunque también se le acusa de ser publicidad viral de un libro. Para una aplicación que busca apartarse de las categorías y las etiquetas, todo parece girar en torno al colegueo masculino, la de los machitos (bros) que quedan para hacerse una chupadita entre colegas, de rollo hetero, entre nosotros que sabemos como tocarnos (las “bro-job”)

Again, are you sure?
Again, are you sure?

Lo más gracioso es que, pese a lo mucho que insisten en que es una app para “hombres que no se ponen etiquetas”, en casi todos los comentarios dicen online se leen cosas como que es una vuelta de tuerca interesante dentro de las aplicaciones de ligoteo para gays. O sea, una aplicación para gays que sueñan que son HSH heterosexuales o se creen (¿cómo?) que otros usuarios también lo son. También hay algunos comentarios que dicen que esta es la primera app de este tipo que no les hace sentirse avergonzados cuando la instalan, porque no se sienten identificados con la cultura gay y que en realidad no se sienten identificados con ningún subgrupo.

Buscando su lugar en el mundo
Buscando su lugar en el mundo

Fuente | Dazed

  • Victor Shade

    Pensaba que lo de HSH era una especie de ‘categoría médica ‘que se usa en temas de estudios epideomeologicos y demas de ETS para englobar a todos los tios sin meternos en etiquetas. En fin, vosotros lo habeis resumido muy bien.
    El día en que se acepte en igualdad de condiciones de verdad la homosexualidad me creeré a esos ‘heterosexuales’…Que no niego que les gusten las mujeres pero ¿es que no han oido hablar de la bisexualidad?

    • route w2w

      Llevaba pensado lo de la bisexualidad todo el articulo… Aparte del rollo endohomofobo de “yo soy un tio de verdad, no como las locas”, me parece también bifóbico… Es decir, si te acuestan con hombres es orque te atraen, y si te atraen, hetero no eres. Que te gustan las tias también??? Joder, ni que no tuviera eso nombre. Y en el acrónimo que está