• Un minuto después de que entrara en vigor el matrimonio igualitario luterano, una pareja gay de Noruega se da el sí quiero.

Kjell Frølich Benjaminsen y Erik Skjelnæs (sí amiga, eso ha sido un copiar/pegar) llevan 36 años siendo pareja. Y ahora están casados, por la Iglesia, gracias al nuevo lenguaje que la Iglesia Luterana de Noruega (a la que dice pertenecer tres cuartos de la población) ha adoptado en sus ceremonias.

En abril del año pasado, durante la conferencia anual de la Iglesia, los miembros del clero aprobaron la celebración de matrimonios homosexuales pero no se ponían de acuerdo en cómo utilizar el lenguaje para sustituir el “marido” y “mujer” por palabras que reflejaran la neutralidad de género. Al final han tirado por la solución más fácil: no decir ni “marido” ni “mujer.

Noruega fue el segundo país del mundo en legalizar el matrimonio igualitario civil en 2009, y ahora la congregación luterana del país se une a la de los protestante franceses y a la de los presbiterianos americanos para formalizar también el matrimonio religioso. La norma entró en vigor el miércoles 1 de febrero a las doce de la noce, y un minuto después Kjell y Erik se daban el sí quiero en la parroquia de Eidskog delante de la pastora Bettina Eckbo.

Kjell y Erik se dan el sí quiero frente a la pastora Bettina Eckbo. (Foto: Fredrik Varfjell / NTB)

Ha sido divertido formar parte de algo tan acogedor. (Kjell y Erik) Representan los valores en los que se basa el matrimonio, la fidelidad y el apoyo mutuo en los días buenos y en los malos“, declaró la pastora Eckbo.

Y… ya está. Ésa es la noticia. Dos gays se han casado por la Iglesia en Noruega y el suelo no se abrió para tragárselos a todos directos al infierno ni Dios ha bajado del cielo para castigarles con siete plagas. Tal vez porque, al fin y al cabo, la religión no deja de ser algo que cada ser humano vive a su manera y tener fe no implica tener que ser un gilipollas homófobo.

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Besis.

Fuente | Reuters, The Local