Foto: Patrick Kovarik/AFP/Getty Images

Después de que la ultraderecha haya usado su supuesta homosexualidad como arma política, Macron dice que el gobierno francés nunca debió humillar a los homófobos de la Manif pour Tous.

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Como ya sabéis, este año se celebran elecciones presidenciales en Francia y de momento parece que nos podemos esperar que el resultado sea o bien un desastre, o bien el Apocalipsis marica.

En realidad, según algunos sondeos la única incógnita es saber si las ganará la ultraderechista Le Pen, o Fillon, que no es nada (pero nadita) gayfriendly y que representa al ultracentrismo a la derecha-derecha sin complejos.  En medio de todo este desastre empezó a remontar Emmanuel Macron, lo más parecido a un canditato de izquierdas que podría, a lo mejor, si la Luna y los astros se alinean correctamente, parar al Frente Nacional. Macron es una persona decente el candidato más LGTB-friendly con el que podemos contar, es un firme defensor del matrimonio igualitario y del derecho a la adopción, y esta es una de las razones por las que sus oponentes le “acusan” de ser el candidato del lobby gay y se han dado prisa a lanzar una campaña homófoba contra él.

Como ya os contamos hace poco, Macron tuvo que aclarar que no le era infiel a su mujer porque circulaban rumores de que tenía una relación con otro hombre, en una campaña de acoso amañadísima y con extra de regusto prejuicioso contra él, campaña con la que Le Pen está relamiéndose los bigotes en una esquina viendo como casi cualquier cosa que su rival haga o diga al respecto le acabará beneficiando.

Nuestro hombre del momento, que llegó a ser ministro de economía con Hollande (aunque no lo era cuando se debatía la ley del matrimonio) ha abandonado el Partido Socialista para fundar uno nuevo, En Marche!, y coquetea con la peligrosa moda de no ser ni de izquierdas ni de derechas ni todo lo contrario.

También le acusan de que no tiene un programa claro con el que presentarse a estas elecciones y él responde, quedándose tan tranquilo, que no hace falta porque lo que tiene es un compromiso social.  En una entrevista a L’Obs que ha concedido recientemente ha demostrado ser un bienqueda tener ese interés conciliador con todo el mundo y ha presumido, por ejemplo, de hablar con políticos de extrema derecha con los que no está de acuerdo por aquello de que hay que ser corteses y escuchar a todo el mundo.

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Todo esto, con una buena pinza en la nariz,  se lo podríamos pasar; hasta que en su afán de ser el papá, la mamá y el Espíritu Santo de todos los franceses, dijo también que “Uno de los grandes errores de este periodo de cinco años ha sido el ignorar a una parte de Francia que tiene buenos motivos para estar resentidos y tener pasiones lamentables. Es lo que ha pasado con el matrimonio igualitario, que hemos humillado a esa parte de Francia. Nunca hay que humillar, hay que hablar, hay que ‘compartir’ los desacuerdos

Estamos de acuerdo con Macron en que los que protestaban contra la igualdad en el matrimonio eran unos resentidos y que vivían en un mundo de pasiones lamentables por joder a los demás (y no queremos imaginarnos qué otras pasiones podrían tener), pero algo que nunca hemos visto es que se sintieran humillados más allá de que se hicieran las víctimas porque no les iban a dejar discriminar alegremente a los maricas como se había hecho de toda la vida de Dios hasta entonces.

Seguramente recordáis toda la artillería pesada que sacaron los homófobos franceses a las calles, en forma de manifestaciones a cada cual más vergonzosa y todo tipo de personajes estrambóticos que parecían estar de todo menos humillados. Entre otras cosas, Macron también debería acordarse de cómo Taubira, la ministra que impulsó el matrimonio igualitario, tuvo que recibir todo tipo de insultos y ataques racistas, como que la compararan con un orangután y le tiraran plátanos, entre otras muchas cosas cuquis que hicieron todos esos señores de tanta moral católica en aquellos años.

Taubira aparecía como un gorila monstruoso en uno de los carteles de La Manif

Al  final, esta estrategia suya de querer ser conciliador y tender la mano a todo el mundo no le está funcionando demasiado bien y como dicen en la propia revista en la que se publicó la entrevista, ha conseguido en poco tiempo cabrear a la derecha, a la ultraderecha (con sus comentarios sobre el pasado colonial francés) y a la comunidad LGTB.

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Si os dais un paseo por Twitter podéis ver que le están llamando de todo y recordándole con el hashtag #teamhumilies cómo fueron aquellos años en los que cada dos por tres salían los ultracatólicos en los medios a decir chorradas y en manifestaciones que convocaban continuamente. Lo más gracioso es que desde La Manif también le han contestado diciendo que no necesitan amigos como él y recordándole su pasado con Hollande, así que realmente podemos decir que el resultado final ha sido un total de cero apoyos nuevos para el candidato de En Marche!

RECREACIÓN: La Manif recibiendo la mano tendida de Macron

Lo más grave en su intento de ser bueno y poner a todo el mundo al mismo nivel, los que estaban a favor del matrimonio igualitario y los homófobos que intentaron de todo para impedirlo, es que se ha olvidado de que el número de agresiones físicas y verbales contra LGTB creció espectacularmente, un 78%, durante ese periodo, y que con sus palabras daba a entender que no hubo suficiente debate cuando en realidad lo hubo en cantidades industriales.

Recordad, nunca hay que humillar a un homófobo después de medianoche o hacen cosas como estas

Más tarde, en otra entrevista, ha intentado aclarar las cosas diciendo que es un firme defensor del matrimonio igualitario y que lo protegerá y defenderá, a diferencia de otros candidatos que cuestionan su continuidad (como Le Pen, que ya tiene sus planes para tumbarlo).

También dijo algo que no nos acaba de convencer del todo, porque aunque lo hizo para aclarar sus declaraciones anteriores en realidad está repitiendo prácticamente lo mismo: “Hubo que hacer las cosas deprisa y  no podíamos prolongar un debate que ha dividido profundamente a la sociedad y que le ha dejado a una parte de ella la sensación de que no fue lo suficientemente escuchada. Es todo lo que quería decir“.

[divider]Fuente: Nouvel Observateur[/divider]

  • Alberto_g

    Este señor, moderao y centrista hasta el final. Con razón es el candidato estrella de los letizios.