Lynda Carter defiende el personaje de Wonder Woman como un icono del empoderamiento femenino y no como la “fantasía masculina” que ven los más críticos con la imagen de la Mujer Maravilla.

[divider]Culture Club | Libros y cómics[/divider]

Internet lleva varios días echando humo porque la ONU había decidido elegir a Wonder Woman como embajadora honorífica y las protestas fueron tan bestias que al final dejó de serlo. Aunque DC Entertainment y la ONU explicaron que con el nombramiento de la Mujer Maravilla querían impulsar una serie de campañas (y promocionar la película que se estrena en 2017, aunque eso no lo dijeron) para luchar por la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres.

Pero claro, hubo quien no se tragó lo que dijeron y protestaron porque, como decía la petición online que pedía que se le retirara ese honor al personaje, “aunque los creadores del personaje puede que intentasen que Wonder Woman representara una guerrera fuerte e independiente con un mensaje feminista, la realidad es que este personaje es una representación de una mujer blanca con pechos exhuberantes, de proporciones imposibles y un traje escueto“.

Muchos fueron los que protestaron por esa protesta, porque esto es el mundo en 2016 y todo el mundo tiene que protestar por todo siempre (incluidos nosotros).

Pero Wonder Woman no sólo ha sido un personaje de cómic, también ha aparecido en televisión y en el cine. Ahora mismo al encarnación del personaje corre a cargo de Gal Gadot, y con el personaje presentado en Batman v. Superman está a punto de estrenar su película.

Lynda Carter fue la Mujer Maravilla de la serie de televisión que se emitió en Estados Unidos entre 1974 y 1979 y en una entrevista en el New York Times ha salido a defender al personaje tal y como fue creado: “Estoy de acuerdo en que un personaje de cómic no debería ser representativo de algo que es importante. Pero no estoy de acuerdo en esta idea sobre Wonder Woman. Es una defensora icónica, un arquetipo. Es de lo más sexista decir que sólo es lo que puedes ver; que cuando piensas en Wonder Woman en lo único que piensas es en un objeto sexual.

Cuando le preguntan por la ropa o la raza con la que se representa al personaje, Carter lo tiene aún más claro: “Superman lleva un traje ajustado con el que se le ve cada músculo, ¿no? ¿No tiene un paquete enorme en la entrepierna? ¡Hola! ¿Por qué no se quejan de eso? ¿Y quién dice que Wonder Woman es “blanca”? Yo soy medio mexicana. Gal Gadot es israelí. El personaje es una princesa Amazona, no es Americana. Intentan meterla en una caja, y ella no está en una caja.”

Si piensas en los 70, se llevaban las minifaldas y los bikinis. Nunca pensé en Wonder Woman como un personaje súper picante. No estaba ahí fuera en plan depredador. Lo que ella decía era: ‘¿Tienes un problema con las mujeres fuertes? Pues soy lo que soy, supéralo’. Nunca la interpreté como tímida. La interpreté para las mujeres, no para los hombres. Por un juego justo y una paga justa.

Además Carter rechaza en absoluto la idea de que el personaje sea una “fantasía masculina” y explica que aún a día de hoy hay muchas mujeres que le paran para decirle lo importante que fue su representación del personaje y cómo les ayudó a superar malos momentos: “Ahí es cuando la fantasía se vuelve realidad, cuando Wonder Woman se convierte en algo más que una serie o un cómic. Y te diré más, cuando las mujeres me reconocen en un aeropuerto, las abrazo y lloran. Si viene un tío y me dice ‘Oh Dios Mío, estaba enamorado de ti cuando era adolescente’ le contesto: ‘Habla con la mano, no me interesa‘”.

[divider]Fuente: New York Times[/divider]