• El programa de actualidad de La Sexta entrevista al presidente de HazteOír con la excusa de “la libertad de expresión”.
  • La torpeza del presentador permitió que Arsuaga pudiera presentarse como víctima.

Lo de La Sexta Noche el pasado sábado fue un espectáculo lamentable. Tuvimos que aguantar que una televisión en horario de máxima audiencia hiciera una entrevista un señor que ha dirigido la mayor campaña contra personas trans de la historia de España para “defenderse” y “dar su visión de los hechos” en aras de la “libertad de expresión”.

Lo que evidentemente nos lleva a pensar que en La Sexta creen que la transfobia es libertad de expresión. Así que no nos sorprendamos si la semana que viene entrevistan y legitiman a alguien que defiende la supremacía de la raza blanca.

Ahí estuvo Ignacio Arsuaga (ni Don ni Señor) intentando hacerle un lavado de imagen a HazteOir, la asociación ultracatólica a la que hace dos semanas la misma cadena defenestraba con un programa de Equipo de Investigación que mostraba sus relación con la organización secreta El Yunque. Efectivamente, un disparate de proporciones bíblicas.

Arsuaga intentó mostrarse conciliador, amable y, sobre todo, perseguido; intentando disfrazar su discurso de odio como una simple diferencia de opiniones. Como si las agresiones que sufrimos las personas LGTB fueran opinables. Y no hablamos solo de agresiones físicas, sino también de la violencia que se ejerce en el aula, incluso en las propias familias, contra el “diferente”.

Así que, con muchas dudas, decidimos sentarnos a ver La Sexta Noche sin saber qué era lo que nos íbamos a encontrar. Al contrario de lo que pensábamos por la información previa no hubo un cara a cara con Carla Antonelli ni con una madre de una niña transexual, que hicieron dos preguntas en vídeo, sino una entrevista muy agresiva con Iñaki López, el presentador del programa. Que si bien es cierto que se había afilado los colmillos para rebatir las tonterías de Arsuaga, falló estrepitosamente en algunos momentos al no manejar correctamente una serie de ideas básicas. Es lo que pasa cuando te sientas a “intercambiar opiniones” sin saber de qué estás hablando con un fanático que se tiene el discurso bien aprendido: que tu calidad periodística (y de paso, tu empatía humana, se van por el retrete).

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Estos son los errores que, a nuestro juicio, cometió Iñaki durante la “entrevista”:

1. Confundir la identidad de género con la orientación sexual. Dos conceptos elementales, que no tienen nada que ver, que el presentador de La Sexta Noche no acertaba a entender. Y claro, a partir de ahí…

2. No rebatir que “el sexo biológico no tiene ninguna relevancia” como aseguraba Arsuaga.
¿Qué tiene que ver lo que uno tiene entre las piernas para desarrollarse como persona? ¿Defiende Arsuaga que el papel de la mujer en la sociedad es distinto al del hombre debido a su “sexo biológico”? Un entrevistador más ágil y más implicado habría conseguido sacarle esa información a Arsuaga, porque no hay que irse muy lejos (de hecho sólo hay que ir a Alcorcón) para encontrarse políticos cercanos al ideario de HazteOir que han defendido esa idea.

3. No dejar a HazteOír en evidencia cuando Arsuaga repetía constantemente que su organización respeta a las personas LGTB. Un pequeño repaso a las campañas de la organización y a su portal actuall.com da buena cuenta de ello y habrían servido para dejar claro que miente. Si hablaba de adoctrinamiento en las escuelas, enseñar el panfleto que enviaron a los centros educativos. Si hablaba de libertad de expresión, recordarle la campaña contra el anuncio de El Corte Inglés. Si hablaba de “censura”, enseñar su campaña contra los restaurantes VIPS por una imagen en la que aparecía una pareja con dos chicos.

4. No explicar a la audiencia que las leyes LGTBI no adoctrinan sino que buscan educar en igualdad. Arsuaga se llenaba la boca diciendo que “la ideología de género” es una imposición y que los padres tienen derecho a negarse a que se “adoctrine a sus hijos”. Lo único que consiguió la entrevista fue darle un altavoz a la intolerancia y a la mentira, sin contrarrestar su mensaje de odio. Iñaki, ¿te mostrarías tan poco beligerante con un padre que quiere ejercer el derecho de educar a su hijo en el racismo o en el machismo?  Pues nada, tú deja que este señor defienda que sí puede.

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5. No explicar en qué consiste el acoso a las personas trans. El presidente de HazteOír repitió varias veces que no quiere que existe el acoso a niños LGTB en el colegio ¿Por qué no se le preguntó cómo piensa evitarlo si se impide que los niños sean educados en la diversidad y el respeto?

6. Mostrar un desconocimiento terrible del tema que vas a tratar. Iñaki hizo el mayor de los ridículos cuando Carla Antonelli habló de las multas de la ley madrileña a las terapias de conversión errando totalmente el argumento posterior. Sr. Presentador de La Sexta Noche: esas multas existen para evitar que curanderos y estafadores traten de hacer negocio con gente que tiene un problema con su orientación sexual o su identidad de género precisamente porque personas como el Sr. Arsuaga propagan su discurso de odio y hacen mucho daño. Desde aquí te felicitamos, por cierto; has hecho más por su causa que por la dignidad del colectivo LGTB.

7. Pedir el diálogo con las asociaciones trans. ¿En serio? ¿En serio? ¿EN SERIO?

Entendemos que La Sexta quisiera colgarse dos medallas a la vez: la de adalid de la libertad de expresión y la de conseguir poner en su sitio a un charlatán intolerante y fanático como Arsuaga. Pero ese charlatán, gracias al desconocimiento y la mala preparación del entrevistador, acabó creciéndose y consiguió venderle la moto a más de uno.

Hoy, gracias al despropósito de La Sexta Noche, gran parte de los que vieron la entrevista pueden pensar que ese discurso es tolerable (y no lo es), que la LGTBfobia es una opinión como cualquier otra (y no lo es) y, sobre todo, que pueden tener razón. Porque gracias a la inexistencia de las Leyes LGTB que tanto demoniza Arsuaga vivimos en una sociedad que no está educada en la diversidad sexual y si la persona que tiene que defenderla y explicarla ante la audiencia es un presentador que falla al entender los conceptos más básicos y demuestra una inferioridad de argumentos tremenda ante un personaje como Arsuaga, el daño que se hace al colectivo es incalculable.

Gracias, La Sexta Noche. Sois responsables.