Analizamos lo mal que están de la cabeza algunos usuarios de apps como Grindr, Bender o Wapo.

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Ay. El mundo de las apps de zorreo da no para una tesis, sino para muchas. Porque a ver, es maravilloso esto de estar comunicado, la geolocalización y poder charlar (y lo que surja) con gente. Pero ¿cuál es el problema de que todo el mundo pueda hacer esto? Pues precisamente esto, que cualquier puede hacerse un perfil.

Hasta Norman Bates puede hacerse un perfil

Y eso incluye a un montón de tarados. Amigas, si para conducir un coche hay que hacer un examen, proponemos que también haya un examen para usar el Grindr porque esto no es normal.
Y no nos referimos sólo a aquellos que mienten diciendo que son activos (JA), los que aseguran que tienen 25 cm ni de los que ponen foto de su comunión… por no hablar de los que usan fotos de otros. Hoy queremos hablar de otra especie de seres. De esos que piensan que el mundo está contra ellos cuando son ellos los que entorpecen la evolución de la especie. Vamos a dividirlos en las siguientes categorías. Seguro que reconoces a muchos:

Los que sólo buscan amistad y ponen foto del rabo o del culo.

No nos inventamos nada. Todos lo hemos visto. Es uno de los ejemplares más comunes de esta extraña especie que pueblan las apps. Lo que está claro es que algunos deberían replantearse su concepto de amistad.

Los que sólo buscan amistad y en el segundo mensaje te preguntan qué te gusta.

Variante del especimen anterior. Que nosotros no tenemos nada en contra de los follamigos, pero para eso antes hace falta ser amigo ¿no?

Te in-Teresa
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Los que buscan sexo pero no quedan nunca.

También conocido como el calientapollas. ¿Con cuántos has dado a lo largo de tu vida? Mejor, ¿con cuántos has dado en las últimas 48 horas? Pues eso. Una especie muy común que merece el exterminio.

Los que quieren quedar pero desaparecen.

Una variante del calientapollas. Se dedican a alargar la conversación para luego desaparecer, borrar el perfil o directamente bloquearte. Y amiga, reconócelo. A estos les ves venir a kilómetros porque detectas que esa conversación está durando demasiado y que no va a ninguna parte, pero tú sigues por si acaso…

Los que dicen que quieren follar pero lo que quieren es drogarse.

Estos al menos ya te dicen que quieren follar. Eso sí, rápidamente te preguntan si tienes “tema” o “mefe” o “farla”. Y ay, amiga, como digas que no, verás como la conversación termina justo en ese momento.

Los que quieren tener sexo seguro.

Pero te terminan proponiendo follar a pelo o tragárselo todo porque ellos sólo hacen esas cosas con gente de confianza. Y tú, que te acaba de conocer hace 10 minutos, eres de confianza. Por supuesto, todos están sanísimos y nunca han cogido ni unas ladillas.

Los que quieren follar con heteros.

Otra especie fascinante. Hombres heterosexuales en busca de rabos heterosexuales. Pero sin mariconadas ¿eh?

En serio, nos encantan las apps para ligar, zorrear, follar o como queráis llamarlo, son una cosa estupenda, pero estos seres que las habitan nos quitan las ganas de andar por ahí, porque oye, o en la redacción tenemos muy mala suerte o no hacemos sino dar con ellos. Y sí, bloqueamos pero chica, las versiones gratuitas suelen tener un máximo de bloqueos y claro, o pagamos o nos volvemos a abrir el perfil en el gaydar, como en los 90.

Te in-Teresa
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Iker Jiménez debería investigar este asunto en su sección de zoología porque no entendemos la necesidad de hacer perder el tiempo a los demás, de mentir, de hacerse pasar por otro… porque ¿qué sacan con esto? Diréis que no es para tanto, que hay gente así en todos lados y demás, pero seguro que te has encontrado con más de uno de los casos anteriores. Y  ya tenemos una edad (poca, pero la tenemos) para aguantar según qué cosas. Además, ¿no os da miedo que esta gente tenga derecho al voto? Luego nos quejamos cuando gana el PP. Si con este percal lo raro sería que ganaran otros.

  • Victor Shade

    Os ha faltado el mejor de todos:el masc xmasc. Bueno, es que esos dan para artículos para ellos solos. La verdad es que estas apps pueden llegar a ser muy desesperantes para los que no somos unos maromos, pero (MUY) de vez en cuando te puedes encontrar cosas interesantes.

  • Dani

    Los que dicen que les gustas mucho pero te piden más fotos, se las envías, y te bloquean (pero ¿¿¿qué coño esperabas ver???)

  • Parodi Paradise

    ME INDIGNO con este artículo. Todos esos son perfiles de básicas del Grindr, pero no aparecen según qué especímenes que merecen su propio lugar en el Infierno o, como poco, su propio anillo en Saturno:
    – Los que EXIGEN foto de cara si les hablas y tienen una foto decapitados.
    – Los que te dirigen a su Instagram y tienen la cuenta bloqueada. A esos, maldición gitana.
    – Los que teniendo tú foto de cara, te piden foto de cara, pero ellos no tienen foto de cara. Colapso.
    – Los que saludan y hacen un missing después.
    – Los que ponen que son XL (nuevo término de moda),y miden 1’70 y tienen tanto músculo como alguien sin músculo, a falta de un símil mejor. Extrapolable a pollones y culazos que son penes de pena y culos carpeta.
    – Los que se enfadas cuando, con toda la educación del mundo, les dices que no te interesan. O los que sin tener una sola foto destapado ni hacer referencia al sexo (digo, ni poner tu rol), se ofenden cuando les dices que o buscas sexo.

    Y ya está. Muerte y destrucción a todos ellos.

  • RepeLust

    Menuda hartá de reprimidas hay por el mundo, “yo no voy nunca por el ambiente” y luego te la encuentras toda la noche de la tarima al cuarto oscuro.
    Estas aplicaciones están acabando con los locales de ambiente.

  • Correhacialaluz

    Una categoría más: los que confunden sus fantasías con la realidad. Ejemplos…
    -Soy hetero con novia y activo 100% y en cuanto llega, me baja los pantalones, se amorra como si no hubiese un mañana y me pide que le folle.
    -Pasivo tragón muy sumiso… y se convierte todo en una hora de quejas de “me hace daño, no me cabe, así no que me duele, así no estoy cómodo, solo la puntita…”
    -Cachas de gim XXL. El más gracioso fue hace un tiempo, que me envío unas fotos de una mole de músculo. Cuando apareció medía 1’50 y era un tirillas. Su explicación fue que así era como quería ser y se había apuntado a un gimnasio la semana pasada para conseguirlo. Optimismo en estado puro.
    -Guapete. Perdón, lo suelen escribir “wapete”. Rey, siempre serás muy guapo para tu abuela, pero dentro de los cánones de belleza de la sociedad occidental actual, das un poco de susto. De noche deberías llevar luces de emergencia en la cabeza para advertir de que llegas y no infartar a la gente que te encuentres por la calle.

  • Chochi

    Yo alucino con el complejo de hombría que rezuma cada vez más en las apps, y la plumofobia que va a peor, confunden conocer/follar con el postureo en Instagram