• Los Conservadores británicos se marcan un #YoSoyGayYDelPP y, con las elecciones a la vista, intentan alzarse como único partido que garantiza la igualdad del colectivo LGTB.
  • La historia, la hemeroteca y Twitter no están de acuerdo.

En Reino Unido están las aguas políticas muy revueltas (no como en España que vivimos en un remanso de paz) y tienen unas elecciones generales a la vuelta de la esquina. ¿Y qué significa eso? Pues lo mismo que cuando hay elecciones generales en España: llega el momento de inventarse cosas.

Resulta que el otro día al líder de los Demócratas Liberales (que vienen a ser, para que lo entendamos, Ciudadanos) le pillaron en un renuncio cuando le preguntaron si creía que ser gay era un pecado y el buen señor (cristiano evangélico) no quiso responder. Y al líder de los laboristas, Jeremy Corbin (un señor que podría parecer de Podemos pero es del PSOE), le han empezado a llover acusaciones de estar financiado por Irán, de apoyar la causa homófoba de Hamas y, por supuesto, también le han relacionado con Venezuela.

Lo dicho: nada que ver con España.

¿Y quién falta en todo esto? Pues los conservadores, el PP británico vamos, que igual que hace un tiempo en España se lanzó aquel ridículo hashtag del #YoSoyGayYDelPP (puedes ser gay y votar al PP, pero no me hagas de los derechos LGTB bandera del PP, maricón, que qué vergüenza) han lanzado una campaña para rascar el voto gay. Y lo intentaron con este bonito Tweet del grupo LGTB+ del partido:

El líder de los LibDem no niega que los gays sean pecadores. El líder laborista apoya el Hamas anti-gay y está pagado por los asesinos de gays en Irán. Los Conservadores, el verdadero partido de la igualdad.

Te in-Teresa
Kim Burrell no irá al programa de Ellen

No te sorprendas si ves que los “LGTB” conservadores sólo hablan de gays. Ya sabes cómo funciona esto.

Con ese tweet sobre la mesa poco han tardado varios twitteros y medios LGTB como Gay Star News en recordarle a los conservadores que tal vez lo que están diciendo no es del todo cierto:

Por ejemplo, toda esta ristra de datos y hechos desde el 98 hasta 2016 en la que se les recuerda cuando votaron en contra de igualar la edad de consentimiento sexual entre personas LGTB, el aviso de que abandonarán la convención de los Derechos Humanos Europea se lleve a cabo o no el Brexit, o todas las veces que votaron en contra de legalizar el matrimonio igualitario, la adopción, o el acceso de mujeres solteras a los tratamientos de fecundación in vitro.

Pero hay más (y si te estoy contando todo esto es porque, querida amiga, en España podríamos recordarles exactamente lo mismo a los que tú y yo ya sabemos). El mes pasado la propia Theresa May se negó a aprobar la ley que ilegalizaba las “terapias de conversión” y su partido, además, ha endurecido la legislación para hacer que los refugiados LGTBI puedan solicitar asilo. En cuanto al matrimonio igualitario, menos de la mitad de los diputados conservadores apoyaron su legalización mientras que tanto los LibDem como los laboristas estaban totalmente a favor.

Pero si hay una cosa que se les está reprochando de forma continua es cuando los conservadores aprobaron (y años más tarde se negaron a derogar) la Sección 28; una ley promovida por los conservadores a finales de los 80 que era, básicamente, la ley contra la “propaganda” homosexual rusa. La Sección 28 prohibía a los centros públicos hablar de la homosexualidad ya fuera “promoviéndola” o diciendo que las uniones homosexuales eran una forma válida de familia.

La Sección 28 fue derogada primero en el nuevo parlamento Escocés (21 de junio de 2000) y el 18 de noviembre de 2003 en el resto del Reino Unido. Por cierto, el partido que promovió esa derogación fue el laborista, no el conservador.

Te in-Teresa
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Así que, volviendo a enlazar todo esto con la política española: queridos maricones del PP o conservadores o lo que queráis. Podéis ser gays y votar a la derecha, no pasa nada. Nadie os va a pegar por ello. Lo que no podéis hacer es intentar vendernos la moto de que vuestros partidos han sido abanderados del colectivo LGTB cuando no sólo votaron en contra de nuestros derechos en repetidas ocasiones sino que a día de hoy muchos aún estamos esperando que esos partidos pidan disculpas o, al menos, reconozcan que se equivocaron. Yo no puedo tomarme en serio esa moto que queréis venderme algunos de que el PP es un partido que se ha modernizado y ha “hecho propia” la ley del matrimonio igualitario (eso dijo el colegui Javier Maroto) cuando el presidente de ese partido dice que a día de hoy volvería a llevar el matrimonio al Tribunal Constitucional.

Un poquito de respeto no iría mal.

Fuente | Gay Star NewsWikipedia

  • Alberto_g

    Lo de Jeremy Corbin no es tan así. Los laboristas son el PSOE, pero Corbyn sería como un Iglesias que se hubiera hecho con el partido derrotando a Susana y compañía, mientras Susana y compañía procuran sabotear