• Llegan los stickers a Grindr. Y son muy monos. Y muy gays.

Se avecina un drama en Grindr. Una más que probable guerra civil. Un cisma en la comunidad gay que ríete de cuando nos peleamos por si el orgullo nos representa. Por si Manel Navarro nos representa. Por si Ruth Lorenzo nos cae bien o mal.

Han llegado los stickers.

Giro dramático

¿Y dónde está el problema? Se pregunta ese hombre que tú ves ahí que tiene en su perfil puesto un “MascXMasc”. Pues que son muy maricas. ULTRA maricas. Y ahora es cuando vais a sufrir vosotros, los de la masculinidad forzada, para no usarlos y demostrar que en el fondo estáis igual de locas que los demás.

Porque sí, puede que puedas usar esto sin problema:

Pero a ver cómo te resistes a mantener una conversación sin usar estas preciosidades:

Esto lo hacen para joderte, para que no puedas evitar sacar la pluma que llevas dentro. Y bueno, espérate a ver los demás. Que si un unicornio, que si un mono al que azotan en el culo, que si una pasiva bailando el Chic para ti y hasta ¡UNA TRUVADA!

Nosotros nos hemos hechos muy fans del de “Basic” y de las literas para decir si eres “Top” o “Bottom“. Por supuesto nos fascina el “Kiki” y el de “Booty Call“. Y os prometemos que aunque en estas imágenes no salen (no todos los dispositivos tienen los mismos implementados por ahora) hay uno de Bye Felicia:

(Sí, me enlazo a mi Twitter porque yo lo valgo).

Te in-Teresa
EL NOVIO INVISIBLE: Un novio de mentira en tu teléfono

No podemos hacer otra cosa que aplaudir este giro hacia el mariconeo más divertido y desprejuiciado de Grindr, aunque sólo sea porque al menos en la app han entendido que aquí cada uno puede ser lo que y cómo le dé la real gana; que no hace falta que vayas de subidito porque tienes menos pluma y que lo femenino no tiene nada de malo.

 

 

Vamos, maricón, que está muy bien que para echar un polvo te vayan los armarios empotrados más masculinos que una lesbiana vestida de franela comprando herramientas en el Leroy Merlin; pero el tonito machista y misógino de desprecio hacia el que tiene pluma te lo metes por donde yo me sé.

Que al final, como dijo Mahoma, tan maricón es el que da como el que toma.