• Salvador del Real, Ministro de Cultura de Perú, le suelta un tremendo zasca a un obispo católico que aprovecha un acto religioso para exigirle que el gobierno prohíba la “ideología de género” en las aulas.

Si Tamara/Ámbar/Yurena viajara ahora a Perú, nada más bajarse del avión podría cantar aquello de “Peligro en el Ambiente” y tendría toda la razón del mundo. Son tiempos complicados para ser parte del colectivo LGTB en el país andino, y todo por culpa de la ignorancia.

El movimiento #ConMisHijosNoTeMetas, promovido por los ultracatólicos, ha hecho creer a gran parte de la sociedad peruana que en el nuevo currículo educativo presentado por el Ministerio se iba a “adoctrinar” a los menores para convertirlos en maricas, bolleras, bisexuales, trans y cualquier cosa que te puedas imaginar. ¿Te suena de algo esta tontería?

¡A él sí!

Evidentemente lo que promueve el Ministerio no tiene nada que ver con el adoctrinamiento sino con el respeto y la educación en la diversidad. No se trata de decirle a los menores que sean gays o lesbianas o trans, sino de explicarles que existen personas gays o lesbianas o trans y tienen los mismos derechos que los demás. Es algo muy básico, pero algunos no lo entienden. O más bien no lo quieren entender. De hecho fíjate si lo entienden poco que cuando les preguntan exactamente por qué están protestando, hacen el ridículo.

Pues el otro día en una celebración religiosa a la que acudía el Ministro de Cultura del país, Salvador del Solar, el obispo de Arequipa intentó colársela preguntándole por qué el gobierno quería adoctrinar a los menores y diciéndole que la solución a las protestas que promueven los católicos era algo tan sencillo como incluir un par de frases prohibiendo el “adoctrinamiento” y la “ideología de género” en las escuelas.

La respuesta de Del Solar, a pesar de pillarle por sorpresa la pregunta, no sólo fue una muestra de coherencia, inteligencia y respeto; sino que el ¡zasca! al obispo y a los católicos que estaban presentes fue tan brutal que la onda expansiva llegó hasta nuestra redacción:

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