La terrible matanza ocurrida en Orlando ha revelado una vez más que la gente puede ser muy estúpida, y siento si alguien se da por aludido o se siente insultado, pero es tal la cantidad de barbaridades que se han soltado las últimas horas que necesito gritarlo.

Para empezar, ese hashtag terrible #prayforOrlando, como si la religión no fuera responsable de muchas de las barbaries que comete el ser humano. Como si esta matanza no tuviera de alguna forma un trasfondo religioso, como si la religión no fuera homófoba ni responsable de tantas muertes en el colectivo LGTB. Como si la religión no fuera en muchas ocasiones el origen de la discriminación, el acoso y el insulto. Ahí estamos, rezando y que se nos vea bien, muchos hashtag, etiquetas y mensajes de condolencia. Que todo el mundo vea que somos muy sufridos, como en una película de Almodóvar y que rezamos por las víctimas.

Luego llegó Maroto. Adalid de la homosexualidad de la derecha de este país que no tuvo ningún reparo en hacer campaña electoral de una forma bastante absurda y torpe. Al señorito no se le ocurrió otra cosa que contestar así:

Si alguien tenía alguna duda del nivel intelectual de Maroto, ahí tiene la respuesta. Claro que tampoco debería cogernos por sorpresa. Si hay algo que el PP ha demostrado saber hacer es  usar a las víctimas en campaña electoral. Él, que habla de islam radical, milita en un partido que que defiende las declaraciones homófobas de la Iglesia argumentando que se trata de libertad de expresión, que saca de las aulas una asignatura que enseñaba el respeto al diferente y que mantiene como Ministro del Interior a un señor que dice que el matrimonio homosexual va a terminar con la hunanidad. Pero oye, Irán. Lo que sucede en Irán con los maricones.

Aznar-jatami
Maldita hemeroteca

Y luego están aquellos que niegan que se trate de un acto homófobo. Porque meterte en un sitio de ambiente armado con un fusil y ponerse a matar maricones no es homófobo, ni nada parecido. Suponemos que los que defienden esta tesis piensan que se trata de una casualidad. Que el propio padre del atacante haya declarado que su hijo tenía motivaciones homófobas tampoco es importante. Que aquí no hay homofobia de ningún tipo dicen muchos. Sólo se han cargado a un montón de maricones, que se encontraban irónicamente, en un sitio al que iban para sentirse seguros.