Dos tercios de la población australiana quieren que el matrimonio igualitario se legisle antes de que acabe el año y que su Primer Ministro se deje de plebiscitos y tonterías varias.
[divider]Actualidad | Ley y Orden[/divider]
Australia está que arde, y no porque Hugh Jackman se haya quitado la camiseta precisamente.
Como ya sabrás (y si no lo sabes es porque no estás leyendo la web adecuada -guiño, guiño-) Australia aún no tiene legislado el matrimonio igualitario. Y aunque una amplia mayoría de la sociedad está a favor, y aunque en una hipotética votación en el parlamento parece que ganaría claramente un sí a esa regulación… el primer ministro australiano, Malcolm Turnbull, dice que él lo que quiere es hacer un plebiscito para preguntar a la gente.

A Turnbull le da igual que todas las encuestas dejen claro que no hace falta preguntar a la gente porque están a favor. A Turnbull tampoco le importa que Kylie haya dicho que no se va a casar con Joshua Sasse hasta que el matrimonio igualitario sea legal en el país. A Turnbull lo que le importa es no pelearse con sus ministros más divertidos, los ultra conservadores, a los que les ha soltado un montón de pasta para que monten la campaña contra el matrimonio.
Lo absurdo de todo esto es que por más que Turnbull y los cristofrikis se pongan pesados, está claro que en el plebiscito va a salir que sí. Así que ¿para qué gastarse 200 millones de dólares australianos en organizar una votación que todos saben cómo a a acabar? Podrían gastarse ese dinero en nuggets y todos los australianos comerían nuggets gratis. Pero Turnbull tampoco quiere nuggets.
El caso es que dos asociaciones a favor del matrimonio igualitario (Australian Marriage Equality y Australinas for Equality) han publicado una encuesta realizada por la empresa reachTEL que demuestra no sólo que los australianos están a favor del matrimonio por amplia mayoría sino que también están hasta el coño de la tontería del plebiscito. Se les está acabando la paciencia.
Según la encuesta, un 66% de los australianos quieren que el matrimonio igualitario se legisle en el parlamento antes de que acabe el año, y lo más curioso es que esa idea la apoyan un 60% de los australianos mayores de 65 años y un 68% de los australianos entre 51 y 65 años. Vamos, que hasta los más mayores (que en teoría suelen ser los más reacios a las leyes progresistas) están hartos ya de tanta tontería y hoy van a ir al grano y te van a meter mano.
Es un dato bastante significativo porque hace unos años (en agosto de 2011) se publicó una encuesta que mostraba que era un 53% de los australianos los que apoyaban el matrimonio igualitario.
Tiernan Brady, el director ejecutivo de Australians for Equality, tiene claro que este tema se tiene que zanjar lo antes posible porque «una vez se legisla esto deja de ser un problema político porque todo el mundo sigue adelante«. La idea del plebiscito puede que acabe tumbada esta semana en una votación del senado, y por Brady apunta que es «más importante que nunca aprovechar el momento y el entusiasmo para hacer que el matrimonio igualitario sea una realidad«.
Fuente: News.com.au











