Diseñado por científicos del Imperial College de Londres, este chip en un USB podría servir para detectar VIH en muestras de sangre y analizar su carga viral.

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Uno de los enormes avances en el tratamiento del VIH de los últimos años ha sido la capacidad de reducir y controlar el nivel de carga viral en sangre de las personas que conviven con el virus. Esto se ha conseguido con mejoras espectaculares en la medicación anti-retroviral, y lleva a que podamos hablar de personas indetectables. O lo que es lo mismo: personas seropositivas que tienen unas posibilidades casi nulas de transmitir el virus.

Pero para mantener ese conocimiento sobre la carga viral y saber si la medicación está funcionando o no (el virus puede volverse resistente a un medicamento y hacer que la carga vuelva a crecer) hay que recurrir a análisis de sangre que a veces son un poco coñazo. En una gran ciudad, con una infraestructura sanitaria decente, vas a que te saquen sangre y tu médico tiene los resultados en pocos días. Pero en zonas rurales, en pequeñas localidades o en continentes menos privilegiados este proceso puede ser un auténtico drama y desembocar en problemas de salud.

A eso hay que sumarle la importancia de los diagnósticos precoces, tanto para la salud del propio paciente como para evitar que una persona seropositiva que no sabe que lo es siga transmitiendo el virus. De nuevo en una gran ciudad lo tienes fácil, en África no tanto.

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Ahora un grupo de científicos de la División de Enfermedades Infecciosas del Imperial College de Londres, junto a la empresa DNA Electronics (que forma parte del propio Imperial College) ha desarrollado un prototipo de lo que podría ser una auténtica revolución en el tratamiento de las personas seropositivas: un pendrive que analiza al momento el nivel de carga viral en sangre. Así una persona podría saber si es seropositiva y, si ya lo es, saber si su medicación está funcionando a la hora de reducir su carga viral.

El invento, que por ahora está en fases muy previas, funciona como los detectores de azúcar en sangre que utilizan las personas diabéticas. Y aunque a un paciente en una ciudad como Madrid o Barcelona lo que le aportaría es, básicamente, comodidad; a una persona seropositiva en el África subsahariana podría aportarle muchísimo más que eso.

El Doctor Grama Cooke, uno de los investigadores jefe de la investigación que se ha publicado en la revista Scientific Reports, explica que la importancia de este invento reside en que “monitorizar la carga vrial es crucial para el éxito de los tratamientos contra el VIH. Hoy por hoy los análisis a veces requieren equipos caros y complejos que pueden tardar un par de días en ofrecer un resultado. Hemos cogido el trabajo que realiza ese equipo, que suele tener el tamaño de una fotocopiadora, y lo hemos reducido al tamaño de un chip en un USB.”

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¿Y cómo funciona? El stick usb lleva un chip de teléfono móvil y sólo necesita una gota de sangre para analizarla. Esa gota se pone en un lector que la analiza y si detecta el VIH produce un cambio en la acidez de la muestra que se transforma en una señal eléctrica que va directa al chip telefónico y se envía a un ordenador o a otro dispositivo que analice los datos. En la última prueba que realizaron los científicos analizaron 991 muestras, con un 95% de eficacia; y los resultados tardaron unos 20,8 minutos en aparecer.

Ahora también están investigando si este mismo dispositivo podría utilizarse para detectar otros virus, como el de la hepatitis.

[divider]Fuente: Imperial College[/divider]

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