De la iglesia a "Que trabaje Rita"
  • Kenneth Adkins, que se puso pelucas para reírse de las personas trans y proteger las leyes de los lavabos, es declarado culpable por abusar de dos menores en su parroquia.
  • El pastor celebró la matanza de Orlando y dijo que los gays éramos demonios que merecíamos morir.

Viajamos a Jacksonville, Florida, para encontrarnos con el Pastor Kenneth Adkins, un señor de Dios que dijo en su momento que los gays éramos “demonios” que merecíamos morir; y que ha sido condenado por abuso de menores.

A Kenneth Adkins ya lo conocíamos porque es el pastor que se puso pelucas para cargar contra las leyes que protegen al colectivo trans y dijo que gracias a ellas cualquier hombre con peluca se iba a poder meter en los baños de las mujeres y las niñas para acosarlas.

Las fotos no tenían ninguna gracia y la afirmación de que las mujeres trans abusan sexualmente de otras mujeres es meridianamente falsa, pero fíjate lo que es la vida que mientras Adkins estaba “denunciando” eso se dedicaba a abusar de dos adolescentes (chico y chica) que participaban en varios programas de su parroquia.

Adkins fue detenido hace unos meses por la policía de Brunswick después de una larga investigación que comenzó con las sospechas de que el pastor utilizaba los programas sociales que él mismo monitorizaba para abusar de menores. La detención de Adkins, por cierto, ocurrió poco después de que aquí el amigo publicara un tweet diciendo que las 49 víctimas del atentado homófobo de Orlando no le daban ninguna pena porque “No les veo como víctimas. Les veo como gente que ha recibido su merecido.

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Según la sentencia, se ha probado que Adkins animaba al chico y a la chica a practicar sexo frente a él para que pudiera “juzgarlos; y más adelante se sumaba él mismo al acto para enseñarles cómo lo tenían que hacer. Además Adkins envió varias fotos de su pene al chico.

Ahora que ha sido declarado culpable, Adkins (que es un antiguo politoxicómano que se “reinventó” al llegar a Jacksonville y abrir una empresa de relaciones públicas y abrazar a Dios) está a la espera de sentencia. No se sabe cuántos años le van a caer, pero se espera que sean unos cuantos años dado que las leyes de Jacksonville contemplan penas mínimas muy altas para este tipo de delitos.

Fuente | Pink News