• El Parlamento estatal aprueba que no se pueda usar como estrategia de defensa en un juicio por asesinato las proposiciones sexuales de una persona del mismo sexo

El Parlamento de Queensland, en el este de Australia, acaba de eliminar de su código legal la posibilidad de usar el “pánico gay” como estrategia de defensa en las acusaciones de asesinato. Hasta ahora bastaba con declarar en un juicio que habías matado a una persona de tu mismo sexo porque se te había insinuado sexualmente para que lo consideraran un atenuante y rebajaran los cargos de asesinato a homicidio. Ahora sólo queda un estado, Australia Meridional, en el que siguen admitiendo este tipo de atenuantes y en el que de momento se empeñan en demostrar el serio retrasito que tienen.

Esta reforma era una promesa electoral de la Primera Ministra Annastasia Palaszczuk y la propuso en el parlamento la Fiscal General Yvette D’Ath hace un año, que quiso dejar claro que Queensland no puede justificar la violencia contra la comunidad LGTB o contra cualquier otra comunidad y que aprobando este cambio quieren dar un mensaje de que no aceptan ningún tipo de discriminación. Todo esto debería ser lo normal, en realidad, pero hay muy pocos lugares (otro de ellos es California) que han dado un paso como el que acaba de dar Queensland.

Y ahora, después de una ronda de aplausos con bien de confetti, que se la merecen, os contamos que para llegar a esta conclusión tan evidente en el parlamento (con los idiotas que votaron en contra y dieron las chorradas de argumentos de siempre por el medio, esos no podían faltar) hicieron falta varios años y una petición en Change.org iniciada por un sacerdote católico. Esta va a ser una de las pocas veces (si no la única) que habremos dicho en esta web que un cura hizo algo bien, y estamos un poquito desconcertadas, pero es así.

Wayne Rucks, que según su familia no sólo no era homosexual,  sino que estaba en contra del matrimonio igualitario y decía que la  homosexualidad era algo innatural (vamos, un homófobo de los de toda la vida), fue asesinado de una brutal paliza en el patio que rodea la iglesia de Maryborough, en Queensland, en 2008.

En el juicio, los que lo mataron se libraron de ser acusados de asesinato (que se castiga con cadena perpetua) porque uno de ellos dijo que Wayne le había tocado los genitales y se le había insinuado, lo que no era cierto tal como se pudo demostrar con las cámaras de seguridad de la iglesia. Oficialmente, esta defensa no se tuvo en cuenta porque no se pudo probar, pero finalmente los asesinos fueron condenados a unos pocos años de cárcel acusados de homicidio y la madre de Wayne asegura que la defensa del “pánico gay” tuvo mucho que ver.  Se nos han estropeado otra vez todos los medidores de ironía que teníamos disponibles viendo cómo los asesinos de Wayne, al que todos recuerdan como una persona muy poco amiga del colectivo LGTB, se acabaron beneficiando de una norma homófoba y de los prejuicios del juez y del jurado.

Paul Kelly con algunas de las firmas que recogió para acabar con la defensa del pánico gay

El padre Paul Kelly, de la iglesia de Maryborough, afirma que se sintió asqueado durante el juicio al ver este intento de defensa y que más tarde pensó que ya estaba bien con el cuento del pánico gay cuando vio que se volvía a usar apenas unos meses después en el caso de un autoestopista asesinado. Fue él el que lanzó la petición en Change.org dirigida al gobierno de Queensland y el que empezó a presionar a los políticos para modificar la ley y después años de intensa campaña ha dicho que puede respirar tranquilo ahora que ve que se ha eliminado una norma arcaica y homófobica. Así que, por una vez, y sin que sirva de precedente, vamos a dedicarle otra ronda de aplausos al padre Kelly.

Y ahora, después de tanto aplaudir, tenemos que recordar que la defensa del terror insufrible a ser violado por un maricón es un coladero legal que se sigue usando en muchas partes del mundo. Aquí mismo, en España, fue el argumento que se usó para absolver a Jacobo Piñeiro en un primer juicio, así que tampoco penséis que hay que irse muy lejos para buscar ejemplos.

Fuente: SBS