• La investigación sobre las imágenes sexuales de mujeres militares que circulan por internet se extiende a los sitios de porno gay que tienen fotos o vídeos de militares dando amor.
  • Los protagonistas del material, sean víctimas de revenge-porn o no, pueden enfrentarse a un consejo de guerra.

El Ejército Americano está en guerra. Pero esta vez no van a invadir ningún país sino que tienen el enemigo mucho más cerca: ellos mismos.

Hace unas semanas saltaba el escándalo: la página privada de Facebook “Marines Unitedestaba llena de imágenes explícitas de mujeres militares, imágenes que habían sido tomadas por militares hombres que las estaban compartiendo en la página sin ningún miramiento. En algunos casos la publicación de las fotos había llevado a las militares a sufrir acoso sexual por parte de sus compañeros, ya fuera online o en persona. No hace falta que te diga que, evidentemente, esas imágenes se habían publicado sin el consentimiento de las militares que aparecían en ellas.

El general Robert Neller compareciendo frente al comité del senado que investiga el escándalo (Foto: AFP)

El Pentágono se puso entonces manos a la obra para investigar el caso y detener a los responsables. Pero al poco de comenzar a investigar se dieron cuenta de que el escándalo sexual (en EEUU lo llaman el “Military Nudes Scandal“) iba mucho más allá de esa página de Facebook. ¿Qué pasa con los videos sexuales de militares que circulan por los sitios de porno gay?

Todos hemos visto más de una vez una escena porno en la que los actores simulan ser militares, con sus uniformes y sus metralletas bien cargadas. Esas no cuentan. Lo que van a investigar son los vídeos de supuesto militares “reales” que se hacían una paja o se lo montaban entre ellos o con alguna chica por medio. Algunos se notaba a la legua que no eran reales o que eran totalmente consentidos porque los firmaba una productora, pero otros vídeos que muestran a los soldados del amor están grabados con el móvil o tienen un aire amateur que hace pensar que son polvos reales que han acabado en internet. Otra cosa bastante habitual es encontrarte con fotos de militares que, simplemente, enseñan el rabo.

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¿Esas fotos son reales? ¿Son militares de verdad sexteando? ¿Se han publicado esas fotos sin su consentimiento?

Gloria Allred junto a la ilitar Erika Butner, una de las víctimas que vio sus imágenes privadas publicadas en internet. (Foto: Nick Ut, AP)

Pues en el Pentágono han decidido que se acabó porque ellos se lo propusieron y han designado a un equipo de investigación (desconocemos si han fichado a Gloria Serra) para encontrar todos esos vídeos y comprobar si los que aparecen en el vídeo son militares en servicio activo (no pun intended). Y fíjate si se lo están tomando en serio, que utilizarán software de reconocimiento facial si hace falta para determinarlo. Así lo explica Pat Ryder, coronel de las Fuerzas Aéreas americanas: “La Oficina de Investigaciones Especiales de la Fuerza Aérea está investigando informaciones y fotografías de varias páginas web que hospedan fotos inapropiadas de militares en servicio sin su consentimiento. Como parte de la actual investigación criminal, los militares identificados serán contactados directamente por la oficina para determinar si son o no víctimas.

Es decir: el ejército está dispuesto a localizar a todos los militares con imágenes “inapropiadas” circulando por internet y hablará con ellos para averiguar si esas imágenes (fotos o vídeos sexuales) se han realizado/publicado sin su consentimiento. Pero, y ojo con este pero porque es muy importante, aunque sean víctimas de revenge-porn o de un pornoleaks, esos militares pueden llegar a enfrentarse a una corte marcial porque el ejército prohíbe a sus miembros (qué palabra más apropiada) hacerse ese tipo de imágenes… Sobre todo si aparecen con uniformes o con las chapas identificativas.

Así que el grupo que investiga el Military Nude Scandal ahora tiene otra misión entre manos que va más allá de castigar a los responsables de haber hecho circular imágenes de mujeres en servicio sin su consentimiento: encontrar a los militares díscolos en webs de porno gay y castigarlos. A partir de ahora cada vez que te encuentres en Tumblr con un vídeo de un supuesto militar dándole a la zambomba (o dando zambomba) sé consciente de que es probable que compartas ancho de banda con alguien del Pentágono que está identificando al dueño del instrumento para que liársela parda.

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Fuente: Unicorn Booty