• El supuesto “borrado” de la población LGTB del Censo estadounidense de 2020 indigna a demócratas y activistas, pero un experto en demografía explica que, en realidad, el censo nunca ha tenido en cuenta a las personas LGTB.

Esta última semana se ha liado mucho con el tema del nuevo censo que el gobierno estadounidense está preparando para el 2020. Todo vino porque algunos descubrieron que había una pregunta referente a la orientación sexual y la identidad de género que parecía haber desaparecido de la propuesta que la Oficina del Censo había hecho llegar al Congreso para su aprobación:

El tema ha provocado tanto revuelo que hasta han hablado de él en Cromosoma X. Que oye, muy importante tiene que ser si entre penes y penes hablan de esto.

No fueron los únicos que se llevaron las manos a la cabeza. Desde la GLAAD emitieron un comunicado en el que acusaban a la administración Trump de añadir “una desagradable entrada más a la larga lista de tácticas que han adoptado para denegar legalmente servicios y legitimidad a los trabajadores LGTBQ americanos“. Varios congresistas demócratas se propusieron luchar contra esta desaparición de la población LGTB del censo y los medios de comunicación se lanzaron a saco contra Trump.

Eso es justo lo que habría hecho yo mismo, de no ser porque ahora un experto en demografía que trabajo durante cinco años en el Comité de Asesoramiento Científico de la Oficina del Censo, Gary Gates, ha hablado con la web LGTBQNation y ha confirmado que no se puede hablar de que se haya borrado a la población LGTB del censo porque, en realidad, nunca se nos ha tenido en cuenta.

Si te fijas en la imagen superior, junto a cada elemento (Relación, Alquiler, Habitaciones, Escolaridad) hay un año. Es el año en que se introdujo esa pregunta en el censo. Pero junto a “Orientación sexual e identidad de género” hay un “Proposed“, es decir: lo que se ha eliminado es la propuesta de preguntar eso en el censo. Pero no se puede borrar a la población LGTB del censo porque el censo nunca ha contado a la población LGTB: “Borrar implica que la Oficina pasa de medir en el censo la orientación sexual y la identidad de género a no medirla. Las personas LGTB han sido invisibles para el censo en las últimas décadas y seguirán siendo invisibles en 2020. No debería ser así, pero no es adecuado sugerir que la Oficina del Censo los ha borrado. Nunca los contaron en primer lugar.” explica Gates.

Ha habido mucha confusión con este tema. Pero lo importante es que la decisión de no medir la orientación sexual y la identidad de género en el Censo de 2020 se tomó mucho antes de que Trump llegara a ser Presidente“. Donde sí cree que Gates que ha podido haber interferencia del gobierno de Trump (o simple temor de la oficina del censo) es en otra encuesta, la American Community Survey, que se realiza anualmente y que sería la precursora de la introducción de esa pregunta en el censo que se realiza cada 10 años. Lo que para Gates es realmente indignante es que “a pesar de los consejos del Departamento de Justicia, de Salud y Recursos Humanos, el de Vivienda y Desarrollo Urbanístico insistiendo en la gran necesidad federal de tener datos sobre la población LGTB, la Oficina ahora argumenta que esa necesidad no existe“, explica Gates, “Su cambio de opinión de considerar, como mínimo, incluir a las personas LGTB en la ACS y ahora desecharlo ofrece pruebas de que la Oficina del Censo no está contando la historia completa y que es posbile que haya habido interferencias políticas sobre ese contenido.

La propia Oficina del Censo emitió un comunicado la semana pasada explicando que la propuesta para el Censo de 2020 es exactamente la misma que en 2010 y preguntará sobre género, edad, raza/etnia, relación y hogar; pero no sobre identidad de género u orientación sexual porque, efectivamente, “nuestra investigación concluyó que no hay una necesidad a nivel federal de cambiar las preguntas del Censo o de la ACS“.

Lo más preocupante de esta noticia es que como algunos se han lanzado a lo loco a criticar a Trump sin ver que realmente el nuevo censo nos invisibiliza tanto como el de 2010 los medios de la derecha americana están utilizando la historia para tachar a la comunidad LGTB de histérica y de haberse inventado otra “fake new. The New York Post, por ejemplo, ignoran el hecho de que sí se había propuesto la pregunta -aunque no se llegó a incluir- y se están centrando en atacar a los que protestan diciendo que el “borrado” de la población LGTB es una mentira de la larga lista de mentiras (según ellos) inventadas para atacar a Trump.

Fuente: LGTBQNation